Alemania está dispuesta a continuar negociando con los países de la UE sobre la creación de una unión bancaria europea y el establecimiento de un sistema europeo de garantía de depósitos. Se trata de una concesión importante por parte de Alemania, ya que los alemanes anteriormente bloquearon una garantía tan amplia para los ahorros. Berlín teme que los países financieramente fuertes tengan que ayudar antes y con más frecuencia a los países más débiles.
El ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, expuso esta propuesta en una carta enviada al periódico económico Financial Times. El funcionario subrayó que para un alemán “no es un pequeño paso” estar abierto a una garantía europea de ahorros. Sin duda, discutirá la propuesta hoy con los ministros de Finanzas de los países del euro.
El plan alemán representa una especie de versión suavizada de una propuesta anterior de la Comisión Europea de 2017. Esa propuesta no pudo desarrollarse más en su momento debido a la resistencia de los bancos alemanes. En Países Bajos tampoco todos estaban a favor de esos planes.
Sin embargo, los alemanes todavía establecen muchas condiciones, pero una cooperación más efectiva (más o menos obligatoria) entre los bancos de los países de la UE es un deseo de muchos dirigentes europeos desde hace años. También el enfoque de que los hombros más fuertes deben cargar con las mayores cargas es algo que muchos políticos profesan, aunque los países financieramente sanos siguen siendo reacios a pagar la mayor parte de la cuenta.
En primer lugar, según Scholz, deben existir reglas comunes para los casos en que los bancos enfrenten problemas. Scholz cree que los problemas de un banco deben ser afrontados primero con el sistema nacional de garantía de depósitos existente en el país correspondiente. Solo cuando esto no sea suficiente, se debería utilizar el mecanismo europeo de garantía.
Los grandes bancos de la República Federal reaccionan esta vez de forma positiva. “El momento elegido para la iniciativa es acertado”, declaró Martin Zielke, jefe de Commerzbank. Según él, se debe a la próxima presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, que el debate se haya reavivado y se estén trazando nuevas líneas.
El ministro holandés Wopke Hoekstra (Finanzas) celebra la disposición de Alemania para establecer un sistema europeo de garantía de depósitos. La creación del sistema está sobre la mesa desde finales de 2015, pero hasta ahora ha sido principalmente frenada por Alemania. Berlín teme tener que asumir las consecuencias de políticas bancarias fallidas en otros países y se refiere especialmente a la crisis anterior en Grecia.
Para Alemania, pero también para los Países Bajos, es importante que los bancos primero limpien sus balances y que sus propios gobiernos reduzcan los riesgos de los "préstamos malos". Países Bajos viene insistiendo desde hace tiempo en no considerar los bonos soberanos como inversiones sin riesgo. Para países como Italia, donde muchos bancos compran bonos soberanos de su propio gobierno, esta cuestión es muy sensible.

