La Asociación Neerlandesa de Bancos (NVB) ha presentado a la Unión Europea un plan con quince puntos de acción para un control a nivel europeo sobre el lavado de dinero y el fraude financiero. El plan incluye, entre otras cosas, propuestas para un nuevo reglamento central de la UE, un supervisor europeo para la prevención del lavado de dinero y un Servicio Europeo de Inteligencia Financiera.
La presentación del plan de los bancos neerlandeses coincide en cierto modo con nuevas multas impuestas por el Banco de los Países Bajos a bancos neerlandeses, porque aún no han puesto en orden sus controles.
A comienzos de este año se supo que Rabobank había recibido una multa de más de un millón de euros, porque el sistema del banco para controlar el lavado de dinero hasta 2016 no era lo suficientemente riguroso. Esto podía ocasionar que faltara información importante sobre los clientes y, por ejemplo, el banco no siempre sabía quién era el dueño de una empresa.
Si un expediente de cliente cae en la categoría de menor riesgo, en principio un banco no necesita revisarlo más. Los clientes en la categoría de riesgo medio deben ser evaluados nuevamente cada tres años, y los de la categoría más alta deben ser analizados anualmente por el banco.
Si los clientes trabajan en un sector con un riesgo aumentado – como el comercio de vehículos o los bienes raíces – no pueden estar en la categoría de menor riesgo. Lo mismo aplica para personas que también tienen cuentas en países con riesgo como Malta, Rusia o Angola.
Según el portavoz de Rabo, los procesos internos del banco ya están organizados, pero ahora es importante procesar todos los expedientes según ese método. No está claro si el banco cumplirá con el plazo establecido para abril de 2020.
Los Países Bajos son pioneros en la UE con el plan de los bancos para monitorear conjuntamente las transacciones de pago. La NVB considera que la legislación de la UE debería permitir expresamente esta cooperación entre vigilantes, lo que mejoraría la lucha contra el lavado de dinero.
Chris Buijink, presidente de la Asociación Neerlandesa de Bancos, declaró sobre esto en un comunicado de prensa: “Estamos convencidos de que el enfoque actual insuficiente para combatir el crimen financiero requiere también una respuesta europea fuerte. El crimen financiero es un problema transfronterizo que exige soluciones transfronterizas, tanto a nivel europeo como mundial.”

