El miércoles (20 de mayo), la Comisión Europea presentará la tan esperada política climática del Pacto Verde, junto con una nueva visión sobre seguridad alimentaria y biodiversidad.
Los planes serán presentados en Bruselas por el vicepresidente Frans Timmermans y la Comisaria Kyriakides, responsable de Salud (seguridad alimentaria, medicamentos, etc.). La presentación de los planes se ha pospuesto varias veces, y aún no hay consenso a nivel europeo sobre la financiación de estos ambiciosos planes.
Este retraso se debe en parte a la cuestión de cuánto dinero debe asignarse al megafondo de recuperación por la pandemia y cómo debe adaptarse el presupuesto plurianual de la UE 2021-2027 a ello. Debido a esto, los 27 comisarios de la UE y los gobiernos de la UE aún no se ponen de acuerdo sobre la profundidad y el coste que debe tener el Pacto Verde.
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De ello también depende no estar aún claro el tamaño del nuevo presupuesto agrícola. Del compromiso franco-alemán alcanzado ayer entre Angela Merkel y Emmanuel Macron sobre la futura financiación de la UE se infiere que los actuales fondos para estructura social y económica, las inversiones rurales, las subvenciones agrícolas y otros flujos de dinero de la UE serán ‘transformados’ en pagos más orientados al Pacto Verde. De comentarios anteriores del comisario agrícola polaco Wojciechowski se desprende además que él quiere reorientar las subvenciones de la UE de «hectáreas y tonelaje de la agroindustria» hacia los ingresos de las familias agrícolas.
La estrategia De la Granja a la Mesa (Farm to Fork, F2F), como parte del Pacto Verde europeo, es una prioridad para la actual Comisión Europea. La comisaria Kyriakides considera que la agricultura debe adaptarse a normas climáticas y de salud más estrictas y que el consumidor debe cambiar su comportamiento de consumo. Según ella, continuar por el camino actual no es posible.
Aunque la política recae principalmente sobre los agricultores y horticultores europeos, el papel del comisario agrícola europeo Janusz Wojciechowski en la nueva política es limitado. Él contribuye, pero la comisaria Stella Kyriakides (Seguridad Alimentaria y Salud) lidera la iniciativa, y es responsable ante el comisario de clima Frans Timmermans.
En el borrador se establece que habrá directrices europeas que fijarán cuánto deberá reducirse el uso de pesticidas químicos y fertilizantes en 2030. Según informes no confirmados, el objetivo sería reducir a la mitad el uso de estos productos para dicho año.
Según una nota oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores en La Haya, el gobierno de los Países Bajos apoya en términos generales la nueva política climática europea. Países Bajos está de acuerdo con establecer criterios más estrictos para la contaminación de CO2 en el aire y para reducir el uso de pesticidas. El gabinete neerlandés manifiesta su compromiso con una reducción gradual de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, Países Bajos observa que el reglamento propuesto por la Comisión ha sido recibido mayormente de forma positiva por los estados miembros de la UE. Con un amplio apoyo, la propuesta parece tener buenas posibilidades de éxito. Al igual que Países Bajos, varios estados miembros apoyan también la inclusión de un objetivo reforzado para la reducción de gases de efecto invernadero en 2030.

