Este paso se produce tras las continuas protestas de agricultores en ambos países que expresaron su descontento por la alteración de su mercado local. También en Rumanía se están realizando protestas al respecto. Este asunto sin duda será tratado la próxima semana en la reunión mensual de los 27 ministros de agricultura europeos.
La cuestión de las rutas de exportación ucranianas ya ha provocado una crisis política en Polonia, donde el ministro de Agricultura renunció en protesta contra la Comisión Europea, que se niega a tomar medidas más estrictas frente a las consecuencias del trato preferencial hacia Ucrania. La UE apoya a Ucrania en su lucha contra la agresión rusa eximiendo la exportación ucraniana de derechos e impulsando el acceso a puertos y estaciones de descarga.
Los agricultores de los países vecinos de la UE se quejan de que los alimentos ucranianos no se transportan directamente sino que se compran en sus países, lo que elimina la demanda de sus propios productos. El año pasado, la Comisión Europea concedió decenas de millones de euros en compensación a agricultores en tres países vecinos, pero esto se considera insuficiente.
En respuesta a la decisión de Polonia y Hungría, Ucrania ha expresado críticas y ha condenado las acciones. Según Ucrania, no se trata de dumping y la importación de cereales ucranianos se basa en acuerdos comerciales justos.
El conflicto sobre la alteración del mercado de cereales por parte de Ucrania parece estar también sembrando cada vez más divisiones en Europa. Sin duda, el tema será nuevamente tratado la próxima semana en la reunión mensual de los 27 ministros de Agricultura y Pesca de la UE.
La Comisión Europea ya ha declarado que considera que no existe competencia desleal y que Ucrania cumple con las normas.

