La plataforma, originaria de Rusia, se utiliza principalmente para la difusión de información, incluyendo noticias falsas y propaganda. Telegram es conocida por sus capacidades para enviar y recibir mensajes de forma anónima, sin que estos sean controlados o moderados como en otras plataformas.
Desde su lanzamiento en 2013, la red ha construido una enorme base de usuarios a nivel mundial. Esto ha hecho que la plataforma sea atractiva para personas y grupos involucrados en actividades ilegales, extremismo y la difusión de información falsa. Especialmente durante situaciones políticas delicadas, como elecciones o protestas, ha generado preocupación sobre el impacto de esta información en la opinión pública.
La Unión Europea y otras organizaciones internacionales han expresado repetidamente su inquietud por el papel de plataformas como Telegram en la facilitación de la propagación de información dañina. A pesar de varias apelaciones para una regulación más estricta, Telegram ha mantenido sus principios de mínima interferencia en la comunicación de sus usuarios.
La detención de Durov se produce en un momento en que la Unión Europea intensifica sus esfuerzos para frenar la difusión de información y propaganda en las plataformas de redes sociales. Bruselas considera que plataformas como Telegram, pese a su enfoque en la privacidad, deben responsabilizarse por el contenido que se difunde en su red.
En los últimos años, la Unión Europea ha avanzado en varios pasos legislativos para combatir la desinformación. Un ejemplo es la Ley de Servicios Digitales (DSA), que obliga a las plataformas a eliminar rápidamente contenido dañino. Sin embargo, Telegram, debido a su estructura, frecuentemente queda fuera de esta regulación y es un quebradero de cabeza para los responsables políticos en Bruselas.
Los países de la UE enfatizan que las reglas del juego deben ser las mismas para todas las plataformas de redes sociales, independientemente de su ubicación geográfica o modelo de negocio. Esto significa que Telegram también debe cumplir con los requisitos de transparencia y responsabilidad que exige la UE para las plataformas en línea.
La detención de Pavel Durov puede verse como un paso simbólico hacia una mayor supervisión y control de las plataformas de redes sociales. Sin embargo, aún no está claro qué consecuencias concretas tendrá esto para el futuro de Telegram y plataformas similares.

