La Comisión Europea llegó a la conclusión de que la adquisición no pondrá en peligro la competencia en la UE, dijo el lunes en un comunicado. Hubo protestas de agricultores austriacos contra la compra prevista.
Originalmente, la división de fertilizantes debía venderse por 455 millones de euros al grupo ruso EuroChem. Sin embargo, debido a las sanciones contra Rusia, se abandonó este plan y se encargó a Agrofert en una nueva licitación.
La adquisición de Borealis por parte de Agrofert es un paso importante en la estrategia de Agrofert para convertirse en el productor líder de fertilizantes en Europa Central. Sin embargo, el acuerdo no está exento de controversias, ya que Babis, fundador y antiguo propietario de Agrofert, actualmente está bajo fuego por presuntos conflictos de interés.
La aprobación de la adquisición llega en un momento en que el sector agrícola europeo enfrenta una presión creciente para depender menos de la importación de fertilizantes y desarrollar una industria propia. Esto se debe en parte a las sanciones occidentales contra Rusia, que también provocan problemas en la exportación rusa de fertilizantes a países de la UE.
Diversos ministros de agricultura han enfatizado el pasado lunes que los países de la UE deberían ser menos dependientes de la importación de fertilizantes y contar con una industria propia. Otros, por el contrario, afirman que la agricultura debería usar muchos menos productos químicos y que ya se está preparando legislación para ello.
Algunos incluso sostienen que los productos químicos son "anticuados" y que se deben encontrar soluciones alternativas. Según ellos, está en duda si la consolidación de la industria es necesaria para fortalecer la industria europea de fertilizantes, ya que también existen posibilidades para reducir la dependencia de fertilizantes mediante el desarrollo de métodos alternativos para mejorar y fertilizar el suelo.

