Un grupo de trabajo de siete países europeos ha establecido criterios ajustados para la implementación de una etiqueta alimentaria europea uniforme, Nutri-Score. Los cambios están diseñados para hacer que el índice propuesto por Francia sea más amigable para el público con recomendaciones dietéticas en materia de salud.
Con los criterios ajustados también se intenta lograr mayor consenso entre los 27 países de la UE, ya que existe otro modelo, italiano, sobre la mesa de negociaciones europea. Los criterios ahora ajustados fueron elaborados por Bélgica, Francia, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, España y Suiza.
Según el comité científico, el Nutri-Score propuesto es “efectivo”, pero aún se requieren ajustes dentro de los tipos de alimentos. Recientemente, los países del Mediterráneo han protestado contra las advertencias sobre el consumo excesivo de aceite de oliva. También hay desacuerdo sobre si todos los quesos franceses y búlgaros aún deben considerarse realmente “queso”.
En los próximos meses se ajustarán cinco categorías de productos. Al igual que los aceites, los alimentos que “contienen menos grasas saturadas” se beneficiarán de una mejor clasificación. El pescado graso también se valorará más alto, para que los consumidores puedan identificarlo mejor como “alimento saludable”. Por último, se revisará la clasificación de los productos lácteos con una mejor diferenciación entre productos azucarados y no azucarados.
Con estos ajustes, un Nutri-Score europeo estará más alineado con el círculo alimentario holandés Schijf van Vijf. Debido a la falta de una decisión europea, algunas empresas comerciales en ciertos países de la UE ya han comenzado a implementar el logo, como Albert Heijn, Jumbo y Plus. Cada vez más marcas A también colocan el logo en sus productos.
En países como Francia, Bélgica, Luxemburgo, Alemania, España y Suiza, Nutri-Score ya se ha implementado con éxito.

