La Comisión Europea había dado a los irlandeses la oportunidad en los últimos años de mejorar la calidad del agua subterránea y de los canales en el campo, pero Irlanda no logró revertir el deterioro de la calidad del agua.
El ajuste entrará en vigor en unos meses. El ministro irlandés de Agricultura, Charlie McConalogue, al igual que sus homólogos alemán y holandés anteriormente, intentó sin éxito conseguir un "año de transición" en Bruselas.
Otros países de la UE como Alemania y los Países Bajos ya perdieron su derogación de estiércol. La ganadería lechera irlandesa ha intentado obtener nuevas excepciones en los últimos meses, pero Bruselas ha dejado claro que eso no sucederá.
Según fuentes de la industria láctea, los criterios de la UE podrían llevar al sacrificio de decenas de miles de vacas. Sinkevicius subrayó durante las conversaciones con el ministro irlandés de Agricultura Charlie McConalogue y las asociaciones agrícolas que también se puede reducir el tamaño del ganado no reemplazando gradualmente las vacas viejas o fallecidas.
La esperada reducción del ganado no solo tendrá consecuencias para la producción de leche irlandesa, sino también para los ingresos de los agricultores. El gobierno irlandés se enfrentará ahora al desafío de compensar la pérdida de la derogación de estiércol y, al mismo tiempo, encontrar soluciones sostenibles a los problemas ambientales.

