La Comisión Europea ha presentado nuevos criterios contra la contaminación del aire y el agua, el llamado paquete de emisiones cero. Estas medidas deben reducir aún más la contaminación y garantizar una Europa sana y limpia.
La Comisión Europea propone normas más estrictas para el uso de pesticidas en la agricultura, para los aditivos alimentarios y para la administración de antibióticos y medicamentos. Las nuevas normas son las directrices jurídicas derivadas del Green Deal y Del Campo a la Mesa. Están destinadas a ayudar a alcanzar el objetivo climático de cero contaminación del Pacto Verde Europeo; un medioambiente sin contaminación para 2050.
Las medidas incluyen, entre otras, una ampliación de la lista de contaminantes que deben ser controlados con mayor rigor en el agua, como el glifosato en la agricultura y los PFAS en la industria manufacturera.
Para mantener el aire limpio, Bruselas quiere reducir el límite para las partículas finas en más de la mitad. La contaminación debe disminuir de 25 a 10 microgramos por metro cúbico. En dos semanas se presentarán nuevos requisitos para los gases de escape de los automóviles. Estos son especialmente importantes para la calidad del aire.
El vicepresidente de la UE, Frans Timmermans, afirmó que cada año en Europa mueren prematuramente cientos de miles de personas por la contaminación del aire y el agua. Cuanto más se retrasa la lucha contra la contaminación, mayores son los costos para la sociedad. La Comisión Europea se limita en gran medida a establecer objetivos y límites. Desea dejar a los países de la UE la responsabilidad de cómo cumplir con estos requisitos.
La Comisión Europea también quiere ampliar la directiva de la UE sobre plantas depuradoras. Se obligará a los países de la UE a recuperar el fósforo de los lodos de depuración, para que luego pueda usarse como "fertilizante verde" en la agricultura y la horticultura.

