La realización de esta fusión acercaría a esa nueva empresa aún más al tamaño de los dos mayores traders de materias primas, ADM y Cargill. La Comisión Europea aún debe investigar esta fusión, que ya fue aprobada por los accionistas de Bunge y Viterra.
En los últimos años, el mercado internacional de materias primas alimentarias se ha vuelto cada vez más concentrado. Desde 1990, las autoridades de competencia de la UE han examinado un total de sesenta fusiones y adquisiciones de las cinco mayores multinacionales del mundo. Con una excepción, todas fueron aprobadas.
Las cinco más grandes (ADM, Bunge, Cargill, COFCO y Louis Dreyfuss Company) poseen un monopolio conjunto en el mercado mundial de alimentos básicos como cereales, maíz, soja y azúcar. En los últimos tres años han triplicado sus beneficios. Así lo revela una nueva investigación (Hungry for Profits) de SOMO, una fundación privada con sede en Ámsterdam que realiza estudios sobre multinacionales.
En 2022, las ganancias de los cinco actores mundiales se habrían triplicado en comparación con el período 2016-2020. Según SOMO, estos “Big Five” controlan entre el 70 y el 90 por ciento del comercio mundial de cereales comerciales. Además, tienen un gran control sobre los principales mercados de exportación de soja (Brasil, EE. UU., Paraguay y Argentina).
El estudio de SOMO indica que la Comisión Europea podría frenar la tendencia hacia una mayor monopolización. Según SOMO, la investigación de la UE podría centrarse en la formación de precios y el poder de mercado que podría ejercer un nuevo megajugador en la industria alimentaria.
Los investigadores de SOMO consideran preocupante que las empresas hayan podido triplicar sus beneficios durante tiempos de hambre y crisis elevando los precios de los alimentos.

