El gobierno del presidente Zelensky se ha comprometido a implementar en un mes medidas propias para contrarrestar los efectos secundarios no deseados de la exportación agrícola en sus cinco países vecinos de la UE. Se prevén nuevas bloqueos en los pasos fronterizos por parte de agricultores polacos enfadados.
Bruselas afirma que las cifras de exportación y los transportes de granos a través de los corredores de solidaridad hacia los puertos de la UE han demostrado que ya no llegan grandes cargamentos de productos agrícolas a los cinco países vecinos de la UE. Por ello, Bruselas ha decidido no prorrogar la prohibición temporal de exportación impuesta en mayo para cuatro productos agrícolas ucranianos, la cual expiró el viernes.
Polonia teme que la llegada de mucho grano ucraniano barato vuelva a perturbar el comercio local de granos polaco. El gobierno polaco ya ha reaccionado con enfado ante la decisión de Bruselas y ahora anuncia que tomará medidas contra las exportaciones ucranianas. Hungría también amenaza con eso, mientras que Bulgaria decidió ayer no hacerlo.
Ucrania presentará a más tardar el lunes 18 de septiembre de 2023, al final de la jornada laboral, un plan de acción a Bruselas. La Comisión Europea renunciará a imponer restricciones mientras las medidas efectivas de Ucrania estén vigentes y funcionen completamente.
Desde la introducción en mayo de la prohibición temporal de exportación, esta ha sido un motivo de tensión creciente entre Bruselas y Kiev, que la consideraba “inaceptable”. Varios estados miembros, entre ellos Alemania, Francia, Países Bajos y Bélgica, expresaron “serias preocupaciones” por los efectos perjudiciales para Ucrania.
Los cinco países orientales insistieron en la prolongación de las prohibiciones. Polonia adoptó una postura inflexible. La oposición polaca está vinculada a las elecciones parlamentarias del 15 de octubre, ya que el partido gobernante Ley y Justicia (PiS) busca atraer votantes conservadores en las zonas rurales. Eslovaquia también votará el 30 de septiembre.

