Von der Leyen dijo que Bruselas ofrece al sector agrícola «una oreja atenta» y «un diálogo estratégico». Lo que eso implique concretamente dependerá principalmente de lo que los comisarios Janus Wojciechowski y el nuevo jefe climático Maroš Šefčovič tengan preparado para el próximo año y medio. Y precisamente en muchas de las últimas etapas del Green Deal parece haber problemas.
Si bien Von der Leyen afirmó que su Comisión Europea se mantiene firme con el Green Deal, luego no mencionó nada sobre biodiversidad, de la granja a la mesa, bienestar animal ni sostenibilidad alimentaria.
La semana pasada, el generalmente bien informado Financial Times (en un anticipo del discurso anual) ya informó que varias leyes climáticas y ambientales anunciadas y en preparación se pospondrán para más adelante, posiblemente hasta después de las elecciones europeas (junio de 2024). El diario británico basó este posible aplazamiento en declaraciones de 4 diplomáticos de la UE.
Según se informa, la Comisión Europea está considerando renunciar a nuevas normas sobre bienestar animal, aunque la comisaria Stella Kyriakides ha subrayado en varias ocasiones, tanto en la comisión de Agricultura como en la de Medio Ambiente, que presentará esa propuesta «a finales de este año».
Ya se conocen partes de esa renovación anunciada, como la prohibición de mantener animales en jaulas, la limitación de la duración de los transportes de ganado y la prohibición de matar pollitos recién nacidos.
Que en las oficinas de la UE en Bruselas ya se estén elaborando listas para «posponer» o «cancelar» no solo está relacionado con la próxima campaña electoral europea, sino también con los extensos «pendientes» de varias instituciones de la UE.
Además, tras la salida de tres comisarios (Frans Timmermans, Margrete Vestager y Mariya Gabriel), se deben transferir (es decir: delegar) tareas y carteras a los nuevos integrantes de la Comisión.
Desde España, que ocupa actualmente la presidencia de la UE, también han surgido la semana pasada noticias sobre cancelaciones o flexibilizaciones de importantes leyes agrícolas. Sobre la reducción a la mitad de químicos peligrosos en la agricultura, el ministro español de Agricultura, Luis Planas, dice que necesita al menos tres o cuatro reuniones (mensuales) más con técnicos del sector, lo que vuelve a retrasar la propuesta.
El ministro alemán de Agricultura, Cem Özdemir (Los Verdes), ya ha anunciado un nuevo compromiso que aporta más claridad sobre los objetivos nacionales obligatorios y sobre una prohibición total de uso «en zonas ecológicamente vulnerables».
Las posibles consecuencias del «oreja atenta y diálogo estratégico» de Von der Leyen no están en la agenda del miércoles del Consejo mensual de Ministros de Agricultura de la UE en Bruselas, pero se espera que sean el tema de conversación en los pasillos informales.

