Las organizaciones agrÃcolas europeas Copa-Cogeca están preocupadas por la nueva estrategia de suelo propuesta ayer por Bruselas. Los sindicatos temen que la UE intente tener un mayor control sobre la polÃtica del suelo en los paÃses de la UE y que imponga a los agricultores una gran carga administrativa adicional.
La nueva 'estrategia de suelo saludable' presentada por los comisarios de Clima y Medio Ambiente Frans Timmermans y Virginius Sinkevicius no solo incluye una prohibición de importación para productos procedentes de antiguas zonas de bosques primarios (talados), sino también reglas más estrictas contra la contaminación del suelo en los propios paÃses de la UE. AsÃ, algunos elementos del Green Deal podrÃan convertirse en obligaciones legales.
También se anunció que grandes áreas de turba y zonas naturales deberán convertirse en zonas de retención de agua y humedales, y que podrÃa introducirse una 'declaración de suelo limpio' al vender tierras agrÃcolas. Respecto al suelo, la Comisión Europea estima que actualmente entre el 60 y el 70 % de las superficies en la UE están insalubres.
Copa-Cogeca afirma que esperará a conocer las propuestas concretas de la Comisión, además de los instrumentos ya existentes. Sin embargo, las organizaciones se muestran satisfechas con el anuncio de que esta estrategia de suelo irá precedida de una 'evaluación de impacto'. Esto representa un pequeño recordatorio para la Comisión sobre la forma en que este estudio de impacto fue más o menos enterrado en lo que respecta a la polÃtica agrÃcola común tras 2023.
Asimismo, el eurodiputado neerlandés Bert-Jan Ruissen (SGP) se mostró escéptico en una primera reacción: "Es justo que se preste atención a la salud de los suelos. Todo agricultor sabe lo importante que es el suelo para la producción de alimentos. Pero ¿por qué debe regularse esto a través de normas de la UE? ¿Cuál es el aspecto transfronterizo aqu� ¡Si hay algo que no cruza fronteras es el suelo!"
Con la nueva estrategia de suelo de la UE, según crÃticos, la Comisión Europea intenta nuevamente recuperar la competencia en el ámbito de la 'protección del suelo', que corresponde a los Estados miembros de la UE. En 2014, Bruselas tuvo que retirar propuestas para una directiva marco europea sobre el suelo, después de no haber logrado avanzar durante ocho años debido a la oposición de los paÃses de la UE.

