Diez años de política agrícola común en la Unión Europea no han logrado detener el declive de la biodiversidad, y mucho menos mejorarla o ampliarla.
Decenas de miles de millones de euros de fondos europeos solo han tenido un efecto limitado en frenar el declive de la biodiversidad, según una investigación del Tribunal de Cuentas de la UE.
En particular, el efecto de los pagos directos a los agricultores para reducir las pérdidas se considera mínimo. Además, la Comisión Europea y los países de la UE a menudo prefieren medidas con un impacto reducido, según constata el Tribunal de Cuentas. Además, todos esos objetivos de biodiversidad fueron formulados de manera poco ‘controlable’.
Como resultado, la riqueza de especies en tierras agrícolas continúa disminuyendo. Desde 1990, las poblaciones de aves de campo y pradera y de mariposas de pastizales (un buen indicador de cambios) han caído más del 30 por ciento. También disminuyó la diversidad de pequeños mamíferos, insectos y vegetación natural. La agricultura intensiva sigue siendo una causa importante del deterioro, según establece el Tribunal de Cuentas europeo en el informe publicado el viernes.
En los últimos siete años, la Comisión Europea destinó casi cien mil millones de euros a la biodiversidad, de los cuales tres cuartas partes se asignaron a través del presupuesto de la política agrícola común (PAC). Pero esos gastos han tenido poco efecto y la forma en que la Comisión Europea supervisa el gasto es poco fiable. Esto fue constatado por los auditores tras visitas de inspección a Chipre, Alemania, Irlanda, Polonia y Rumanía.
La biodiversidad y el papel de la agricultura son nuevamente un tema candente porque pronto se deberá decidir sobre la financiación de una nueva política de la UE. La nueva política del Green Deal combinará próximamente Clima, Medio Ambiente, Alimentación, Salud y Biodiversidad, de los cuales aproximadamente la mitad también son relevantes para la agricultura.
“La política agrícola común ha demostrado ser insuficiente para contrarrestar el declive de la biodiversidad en tierras agrícolas”, declaró el miembro del Tribunal de Cuentas Viorel Stefan. En una respuesta, la Comisión Europea reconoció que las decenas de miles de millones a través de los fondos agrícolas han logrado poco para la biodiversidad, pero también destacó que en Green Deal y F2F se están preparando mejores acuerdos.
El presidente del Comité de Agricultura del Parlamento Europeo, Norbert Lins, calificó el informe de “político e ideológico”, ya que no tiene en cuenta las negociaciones actuales de la PAC ni los avances ya logrados. “Otras causas como la urbanización, la construcción y la impermeabilización de suelos también deben abordarse para detener la pérdida de biodiversidad”, declaró Lins.
Según Greenpeace, el informe muestra una vez más que pagar ciegamente por hectáreas, ignorando cómo se cultivan, puede ser un desastre para la naturaleza. Los intentos de 'ecologizar' la actual PAC se han vuelto insignificantes. La organización pide eliminar el sistema de pagos directos por hectárea y empezar a remunerar a los agricultores en función de los beneficios que brindan a la sociedad y al medio ambiente.

