La renuncia de Kowalczyk se anunció en Varsovia justo cuando el presidente ucraniano Zelensky visitaba el país. El tránsito de grano es un tema controvertido en Polonia, ya que supuestamente socava el comercio de grano polaco. Sin embargo, cifras de la UE desmienten esto y señalan que la mayoría del grano sí se transfiere.
Otros países vecinos también se quejan por la alteración de sus mercados debido a que la UE ha eliminado los aranceles prácticamente sobre todos los productos agrícolas ucranianos. La semana pasada, los primeros ministros de cinco países de la UE enviaron una carta de protesta a la presidenta Ursula von der Leyen de la Comisión Europea al respecto.
En los últimos meses, los agricultores en Polonia han organizado protestas masivas, incluso bloqueando carreteras. Estas protestas llevan más de un año y en un principio estaban dirigidas principalmente contra la política rural del partido conservador PiS. Dicho partido busca sanear y modernizar la agricultura polaca para cumplir con los criterios de la UE para las subvenciones agrícolas del PAC.
Además, la peste porcina africana casi ha paralizado completamente la industria cárnica polaca. Esto ya provocó anteriormente la renuncia de otro ministro polaco de Agricultura.
El problema con las importaciones de grano y las continuas protestas de los agricultores llegan en un momento en que Polonia se prepara para las elecciones parlamentarias más adelante este año. Muchos agricultores polacos están descontentos con la sanación y modernización de la agricultura, llevada a cabo en los últimos años para cumplir con los criterios de la UE sobre subvenciones agrícolas.
Como resultado, ha surgido en Polonia un amplio grupo radical de acción agrícola. Este grupo considera que dicha modernización perjudica los métodos agrícolas tradicionales polacos y el carácter local del sector.
El gobernante partido PiS ha prometido repetidamente proteger a los agricultores polacos contra la competencia desleal y trata de limitar en lo posible las consecuencias de las normas de la UE. Por ello, el ministro de Agricultura Kowalczyk había prometido a los agricultores que presionaría a Bruselas para lograr una excepción para Polonia. Bruselas no accedió a ello.

