Esto indica que dentro de la UE no habrá mayoría cualificada ni para una prohibición ni para una extensión del permiso. Para cualquiera de estas dos decisiones es necesario que al menos el 55% de los países de la UE, que en conjunto representen al 60% de la población europea, estén de acuerdo. Previamente se informó que también Bélgica se abstendrá de votar, mientras que ya está confirmado que Alemania y Austria votarán en contra de todas formas. Francia, Malta y Luxemburgo tampoco están a favor de la propuesta de la Comisión Europea.
El ministro Adema declaró que al optar por abstenerse tuvo en cuenta tanto los consejos científicos del Ctgb (que recomiendan permitir el uso del glifosato), como la moción parlamentaria para prohibir su uso. Además, señaló que el gabinete ha encargado a científicos realizar nuevas investigaciones complementarias acerca de posibles riesgos para la salud, como la enfermedad de Parkinson.
El ministro también destacó que tanto en los procedimientos europeos como en los neerlandeses está previsto que el uso del glifosato pueda prohibirse inmediatamente si en el futuro se llegara a confirmar la existencia de riesgos asociados.
Dado que este viernes en Bruselas no habrá una decisión cualificada, la próxima semana se realizará una revotación en el Comité de Recursos. Se espera que esto no genere cambios en las posturas. La comisaria europea Stella Kyriakides declaró la semana pasada en el Parlamento Europeo que solo desea hacer algún pequeño ajuste en la propuesta.
Si tras la revisión en el comité de recursos aún no se logra una mayoría cualificada, la Comisión Europea está autorizada a tomar una decisión por su cuenta. Algo similar ocurrió hace cinco años, durante la anterior prórroga 'temporal'.
Solo si hay suficientes votos en contra "cualificados", la aprobación del glifosato expirará tras 12-18 meses. Después de ese periodo, los estados miembros tampoco podrán aprobar productos basados en esta sustancia activa.

