La Comisión Europea amplía su ya iniciado examen exhaustivo sobre acuerdos fiscales en Países Bajos con el gigante del mueble IKEA. No se saben las cantidades de dinero involucradas. En una investigación previa realizada por Los Verdes en el Parlamento Europeo sobre la elusión fiscal de IKEA se mencionó una cifra cercana a los mil millones de euros entre 2009 y 2014.
La investigación original comenzó en 2017 y gira en torno a una estructura con derechos de propiedad intelectual, por la cual una filial de IKEA pagaría menos impuestos que otras empresas en Países Bajos. Este acuerdo Países Bajos-IKEA data de un periodo en que los Países Bajos, a través de la Agencia Tributaria neerlandesa, ofrecían a grandes multinacionales una ubicación fiscal beneficiosa. Mediante ‘tax rulings’ estas compañías pagaban mucho menos impuestos en su propio país y únicamente una pequeña parte en Países Bajos.
Por ello, grandes compañías como IKEA y FIAT, así como los Rolling Stones y Bono, establecieron jurídicamente su sede principal en Países Bajos. En muchos casos éstas se ubicaban en una oficina administrativa o empresa buzón en la zona de Zuidas en Ámsterdam, haciendo que muchos calificaran a Países Bajos como un 'paraíso fiscal'.
Actualmente, Países Bajos trata de librarse de esa mala reputación, pero en foros internacionales todavía se les reprocha. Esto también ocurrió a finales del mes pasado cuando Países Bajos, en el contexto de la UE, se opuso a la forma en que otros países de la UE querían reunir cientos de miles de millones para un fondo de recuperación masivo por el coronavirus. Con ese fondo, las empresas podrían compensar en parte sus daños económicos.
El primer ministro neerlandés Rutte y el ministro de Finanzas Hoekstra recibieron en las últimas semanas críticas de otros líderes de la UE acusando a estos austeros neerlandeses de negarse a contribuir a la recuperación de países débiles de la UE, después de haber desviado durante años cientos de millones de euros en impuestos desde esos países hacia la hacienda neerlandesa.
De los 27 países de la UE, Francia, Polonia y Dinamarca han propuesto hasta ahora bloquear a empresas ubicadas en paraísos fiscales de recibir ayudas de rescate por el coronavirus. Italia se sumará pronto a ellos. Con ello se presiona a esas empresas para que cancelen su estructura fiscal neerlandesa.
Investigadores descubrieron que más del 84 % de los ingresos que Italia pierde anualmente debido a paraísos fiscales van a otros países europeos, con Luxemburgo, Irlanda y Países Bajos a la cabeza. La Comisión Europea confirmó que los países miembros pueden impedir que la ayuda por el coronavirus de sus territorios llegue a empresas (‘con sedes buzón’) en paraísos fiscales.
El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, declaró la semana pasada que las empresas registradas en paraísos fiscales no serían elegibles para el paquete de rescate en Francia. “Es evidente que si una empresa tiene su sede fiscal o filiales en un paraíso fiscal, quiero decirlo con gran determinación, que no puede recibir ayuda financiera del Estado”, afirmó Le Maire a la emisora France Info.

