Una propuesta previa del gobierno conservador del primer ministro Rishi Sunak fue retirada a principios de este año tras numerosas críticas a diversas restricciones propuestas para la ganadería. La nueva propuesta de ley se enfocará más en la exportación.
En la versión británica del Día del Príncipe, el rey Carlos anunció que la nueva ley prohibirá la exportación de vacas, ovejas, cabras, cerdos y caballos. El transporte de animales vivos al extranjero seguirá estando permitido bajo ciertas circunstancias, por ejemplo, para caballos de carrera.
La medida aplicará al menos en Inglaterra; se discutirán con las autoridades regionales de Escocia y Gales para implementarla en todo el Reino Unido.
También se establecerá un nuevo subsidio para ganaderos para mejorar el bienestar animal y un fondo de 4 millones de libras para mejoras en mataderos pequeños. Activistas por los derechos de los animales calificaron como “noticias absolutamente extraordinarias” que se ponga fin al transporte de animales vivos en largos y penosos viajes transoceánicos para engordarlos y sacrificarlos en otros lugares.
Por otra parte, la Unión de Agricultores de Gales (FUW) ha advertido durante años que una prohibición así cortaría una “línea de vida esencial” para los criadores de ovejas.
La anunciada prohibición británica a la exportación muestra similitudes con planes anteriores en la Unión Europea para innovaciones en la ley de bienestar animal. Allí también hubo planes amplios que han sido postergados en parte, y solo se implementarán reglas sobre “bienestar animal durante el transporte”. Se anunciará en diciembre qué implicarán dichas reglas.

