El ministro de Agricultura, Naturaleza y Calidad Alimentaria, Henk Staghouwer, dice que la guerra rusa en Ucrania aún no pone en peligro el suministro de alimentos en los Países Bajos. Según él, en los Países Bajos aún no hay crisis ni un gran riesgo. No se prevé escasez de alimentos en el país.
Sin embargo, los países de la UE están vigilando la situación de forma permanente, dijo Staghouwer tras la reunión informal del consejo de agricultura en Bruselas.
Staghouwer también señaló que algunos sectores de la industria agrícola neerlandesa ya están volviéndose vulnerables, como la exportación de flores y plantas. El posible corte del gas ruso es un duro golpe para los invernaderos en Westland. Staghouwer rechazó las sugerencias de decidir ya qué grandes consumidores de gas podrían tener que reducir su uso.
Los Países Bajos dependen principalmente de la importación de pollo, maíz y colza a través de los puertos ucranianos en el Mar Negro. Pero el ministro calificó de “muy prematuro” hablar ya sobre la apertura de fondos de ayuda, que posiblemente se harán en el tercer trimestre.
El ministro Staghouwer indicó que dentro de la UE se debe reflexionar sobre las rutas de suministro a través del Mar Negro. Si Ucrania pierde puertos como Odessa ante los rusos, también se verá afectada la exportación de cereales hacia África y Oriente Medio. Sin embargo, Staghouwer no quiso especular aún sobre las consecuencias internacionales de la guerra de Putin contra Ucrania.
También el Comisario de Agricultura, Janus Wojciechowski, señaló tras la rueda de prensa en Bruselas que la agricultura en Ucrania y Rusia está realizando ahora las cosechas de invierno/primavera, y que no será hasta la primavera de 2023 cuando se podrá observar el primer daño importante.
Anunció, además, que se actualizará una nota de la UE sobre el notable aumento de los precios del gas y los fertilizantes (que debía salir hoy) debido a la guerra en Ucrania, y que se publicará la próxima semana.
El ministro francés Julien Denormandie, que actualmente ejerce la presidencia rotatoria de la UE, ha abogado por convocar ya un grupo de trabajo internacional con todas las agencias que se ocupan de alimentación y agricultura.
Considera que la UE debe formular ya “como nuevo objetivo político” que Europa sea totalmente autosuficiente en alimentos, y que la política agrícola europea (recientemente renovada) y la estrategia “De la granja a la mesa” deben subordinarse a ello.

