El comisario europeo Frans Timmermans no está en absoluto dispuesto a retrasar o postergar la política climática europea o el Pacto Verde ni la nueva política agrícola debido a la guerra en Ucrania. Más bien, para liberarse lo antes posible de la dependencia energética del gas ruso, los países de la UE deben cambiar cuanto antes a más energías renovables nuevas.
“Nuestro mundo ha cambiado. Europa nunca será como era. Por lo tanto, también debemos mirar de manera diferente nuestros propios esfuerzos. Eso significa también que debemos reevaluar nuestros planes a la luz de las nuevas circunstancias”, afirmó Timmermans la noche del lunes en la comisión ENVI de medio ambiente del Parlamento Europeo. Allí hizo referencia a quienes dicen que la UE necesitará aún por un tiempo el carbón, o la energía nuclear.
Sobre propuestas para retrasar o revertir el Pacto Verde debido a la guerra rusa, Timmermans hizo una comparación con el estallido (hace dos años) de la pandemia de covid. “Esa pandemia también se usó entonces para paralizar el tema de la PAC.
Los ‘ideólogos del carbono’ se aferran a cualquier argumento desgastado para poder repetir sus obsoletas solicitudes. Lo que debemos hacer es cambiar más rápido a la energía eólica, solar y al biogás. Debemos deshacernos más rápido del fertilizante ruso”.
Timmermans señaló que el Pacto Verde y la estrategia de la granja a la mesa no son parte del problema alimentario, sino parte de la solución. Anunció que la Comisión Europea el martes (8 de marzo) presentará una propuesta europea para una energía más asequible, segura y sostenible. Con este plan de acción, la UE quiere asegurar su propia seguridad energética en Europa ahora que nuestro suministro de gas está en riesgo por la invasión rusa en Ucrania.
En su defensa de mantener el Pacto Verde, Timmermans contó con el apoyo mayoritario de los grupos parlamentarios. Pero tanto el grupo democristiano PPE como el conservador ECR abogaron por regímenes transitorios y posibilidades de excepciones.
El plan energético de la UE está orientado a acelerar el uso de energías renovables. Sobre esto, el eurodiputado del PvdA Mohammed Chahim declaró: “Desde hace tiempo he pedido acabar con el gas procedente de Rusia y garantizar nuestro propio suministro energético. La necesidad de reducir lo antes posible la dependencia energética de Europa del gas ruso ha quedado dolorosamente clara con esta guerra.”
La Comisión Europea presentará el martes propuestas para diversificar el suministro, desde el gas ruso por gasoducto a gas natural licuado (GNL) y otros proveedores de gas, como Catar y Estados Unidos. Para evitar que en el futuro haya almacenamiento insuficiente de gas, la Comisión quiere que el almacenamiento medio en la UE para este invierno sea al menos del 80%.
Además, propone un nuevo “pacto energético” que debe incentivar el uso de energías renovables, especialmente a través del hidrógeno y el biogás. Se espera que en 2030 produzcamos 35 mil millones de metros cúbicos de biogás e importemos 10 millones de toneladas de hidrógeno verde.

