El día que Timmermans presentó su dimisión ayer, Von der Leyen dejó claro que la Agenda Europea de Medio Ambiente y Clima no debe sufrir ningún retraso. Ella considera la Green Deal también como su propio estandarte. En cualquier caso, Von der Leyen no puede permitirse dejar que la agenda verde se estanque en los últimos meses hasta las elecciones europeas.
En Bruselas se ha especulado en las últimas semanas que las restantes leyes medioambientales y climáticas de Timmermans se pondrían "a bajo nivel" y se postergarían hasta después de las elecciones (junio de 2024). También podría haber sido Von der Leyen quien asumiera la Green Deal directamente, pero en lugar de ello está promoviendo ahora a su actual segundo vicepresidente como su nueva mano derecha.
Las demás tareas de Timmermans se redistribuirán más adelante. Esto no solo depende del nombramiento de un nuevo comisario neerlandés, sino también de la salida anticipada de la comisaria danesa Vestaeger, quien probablemente se convertirá en presidenta del Banco Europeo de Inversiones más adelante este año.
Además, aún no está claro cuándo el gabinete de Rutte en funciones propondrá un sucesor para Timmermans. Una vez encontrado un sucesor neerlandés, en Bruselas se decidirá qué cartera le corresponde. Ya está claro que ese sucesor neerlandés no asumirá la función y tareas de Timmermans, por lo que Países Bajos perderá el puesto de alto nivel dentro de la Comisión Europea.

