La estrategia de la granja a la mesa no debe conducir a que en los países de la UE se produzcan menos productos agrícolas y, por lo tanto, se tenga que importar más alimentos. Por eso, las importaciones de alimentos deben cumplir los mismos criterios que los productos nacionales.
Eso fue claramente reiterado el lunes por varios ministros de agricultura en su reunión mensual en Bruselas ante el comisario agrícola Janusz Wojciechowski. Varios ministros también insistieron en la necesidad de aplazar la entrega de sus planes estratégicos nacionales, porque aún no tienen claridad al respecto.
Con estos planes estratégicos nacionales (PSN), los países de la UE pueden demostrar cómo contribuyen su agricultura y ganadería a alcanzar los objetivos climáticos y medioambientales del Pacto Verde. Según informes, algunos países incluso no quieren elaborar PSN.
En la declaración final de la reunión ministerial no se mencionó la reiterada solicitud de aplazamiento de las normas de los PSN. Eso generalmente significa que el tema se discutió, pero que no hubo consenso y que el presidente no pudo extraer conclusiones. Normalmente también implica que la Comisión Europea puede continuar por la vía actual.
El comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski, ya declaró el pasado fin de semana: “Hoy en día los planes estratégicos son lo más importante en el debate agrícola. El Pacto Verde no otorga derechos ni obligaciones a los agricultores. No existe ni existirá una ley del Pacto Verde.
Habrá un plan estratégico por país y en él se decidirá, país por país, sobre el futuro de los agricultores y todo lo que para ellos sea más importante”. La Comisión Europea no quiere oír hablar de aplazamientos. No obstante, Wojciechowski afirmó que será ‘flexible’ con la fecha de entrega para algunos países.
Países Bajos ya han iniciado el proceso de los PSN con algunos proyectos piloto, pero otros países apenas comienzan ahora. En Alemania, la nueva 'coalición del semáforo' aún podría complicar las cosas con exigencias más estrictas.
La ministra saliente Julia Klöckner ya comunicó que no tomará más decisiones sobre la PAC. Francia dice que no todas las ‘autoridades provinciales’ han dado su aprobación todavía. Esto último sería en parte consecuencia de la desaparición de normas agrícolas uniformes en toda la UE.
Se espera que el Parlamento Europeo en pleno apruebe definitivamente la PAC modernizada a finales de este mes, para que pueda entrar en vigor oficialmente el 1 de enero de 2023.
Con la nueva PAC, Bruselas da a los países de la UE una mayor libertad en los criterios para distribuir sus subvenciones agrícolas. Debido a la incertidumbre sobre los montos de subsidios para los esquemas ecológicos, aún no está claro cuántos agricultores participarán.

