Francia se niega a “crear situaciones que vuelvan a poner a la ganadería europea en una posición de competencia desleal o pérdida de competitividad”.
La Comisión Europea planea presentar este otoño una propuesta concreta para mejorar el bienestar animal. Esto ha estado en preparación durante varios años y ha sido analizado extensamente por el Parlamento Europeo y los 27 ministros de Agricultura y Pesca.
Por eso el ministro francés Marc Fesneau ha enviado una nota con cinco "puntos de discusión" a la Comisionada Europea Stella Kyriakides. En los últimos meses ha mantenido amplias rondas de consultas con el sector empresarial francés. También en Países Bajos se está llevando a cabo actualmente una consulta para un convenio sobre ganadería respetuosa con los animales.
La introducción, ya defendida anteriormente por Francia, de “cláusulas espejo” en los acuerdos comerciales y en la importación de alimentos debe, según París, ser establecida legalmente. Recientemente, organizaciones agrícolas francesas se quejaron del gran aumento de importaciones baratas desde Ucrania, debido a la eliminación de aranceles y la ampliación de las cuotas de diversos productos agrícolas.
Francia parece reservarse cierta cautela respecto a la prohibición de jaulas. Tanto el Parlamento Europeo como la Comisión Europea planean eliminar paulatinamente la cría en jaulas, en parte fruto de una petición popular. Probablemente no pueda aprobarse antes de 2027.
Fesneau afirma que se debe tener en cuenta las nuevas técnicas y conocimientos, y además calcular el plazo de amortización de establos y equipos.
Para el transporte de animales, la Comisionada Kyriakides probablemente endurecerá las reglas. Las normas actuales no se cumplen adecuadamente en todos los países de la UE y las sanciones no son iguales en todos los estados, informó recientemente el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE).
Esto implica el riesgo de que los transportistas aprovechen lagunas legales. En Alemania, las multas por infracciones en el transporte pueden llegar a 25.000 euros, mientras que en Italia son de entre 1.000 y 6.000 euros.
Francia y Alemania instaron el pasado verano a prohibir a nivel europeo la eliminación de pollitos macho de un día. Junto con Austria, España, Irlanda, Luxemburgo y Portugal, estos países ya presentaron una propuesta en Bruselas. Hasta ahora se ha avanzado poco. Francia considera que esto debe incluirse finalmente en la nueva ley de bienestar animal.
Respecto a la introducción de una etiqueta de bienestar animal o sello europeo, Francia ya no insiste en hacerlo obligatorio ni en su anterior propuesta de etiqueta Nutriscore, sino que ahora se habla de un sistema voluntario. No está claro aún si Kyriakides y el Parlamento Europeo aceptarán esta opción.

