Austria también se ha pronunciado públicamente en contra de la prórroga de la autorización del glifosato en pesticidas para la agricultura europea. Este anuncio llega poco después de que Alemania comunicara esta semana que votará en contra de tal decisión, a pesar de la división dentro del gobierno de coalición alemán respecto a este tema.
La presión sobre los gobiernos de varios países de la UE para que tomen una posición ha aumentado recientemente. Esto ha dado pie a especulaciones sobre que los Ministros de Agricultura de los países de la UE podrían abstenerse de votar el 12 de octubre, lo que retrasaría una decisión definitiva.
El anuncio de Austria de que votará en contra de la prórroga se debe a su agricultura ecológica. Sin embargo, la postura alemana aún no es uniforme. Mientras el gobierno ha anunciado formalmente que votará en contra del glifosato, persiste la división en la coalición. Los Verdes siempre se han opuesto al uso del glifosato, mientras que los democristianos de la CDU y los liberales del FDP adoptan una postura más cautelosa.
También otros gobiernos de países de la UE están bajo creciente presión para pronunciarse. Se sabe que Francia inicialmente apoyó una prohibición total, aunque el presidente Macron ha retrocedido. La semana pasada desde el Elíseo se escucharon mensajes de que Francia no votará en contra del uso completo, pero que impulsa una 'reducción a más de la mitad del uso del glifosato'.
En los Países Bajos y Bélgica está prohibido el uso de glifosato por particulares, pero no en la agricultura y horticultura. En Portugal su uso está prohibido en espacios públicos. En la República Checa está limitado desde 2019, pero no prohibido. Alemania tiene previsto prohibir el glifosato a finales de 2023.
En los Países Bajos se conoce que una mayoría de la Cámara Baja está en contra, pero el ministro de Agricultura en funciones, Piet Adema, aún no ha adoptado una postura: está esperando un dictamen técnico administrativo.
La situación dentro de la UE se complica más debido a que para aprobar o rechazar el glifosato se necesita una llamada “mayoría cualificada”. Esto significa que al menos el 55 % de los países de la UE, que representen conjuntamente más del 65 % de la población, debe estar de acuerdo con la decisión.
Los Ministros de Agricultura de los países de la UE discutirán este tema el 12 de octubre. Queda por ver si llegarán a un consenso, se abstendrán o aplazarán la decisión.

