La Unión Europea dejará de importar casi todo el petróleo ruso a finales de este año. Solo Hungría y Eslovaquia podrán importar petróleo ruso temporalmente después de esa fecha, ya que para estos países no es posible una alternativa de suministro a corto plazo.
Según los involucrados, este boicot afecta aproximadamente al 90 por ciento de las actuales exportaciones de petróleo ruso hacia Europa. Durante la discusión con sus colegas, el primer ministro Rutte defendió un 'campo de juego equitativo' para los puertos marítimos: en Rotterdam llega casi la mitad del petróleo ruso por petrolero.
La Comisión debe asegurarse de que otros puertos marítimos también cumplan con el boicot para evitar distorsiones de la competencia. Además, la Comisión debe controlar que Hungría y Eslovaquia no revendan petróleo ruso de forma encubierta.
Además del boicot al petróleo, Putin es sancionado por la invasión a Ucrania al excluir al principal banco ruso (Sberbank) del sistema internacional de pagos Swift. También se prohíben en Europa las emisiones de tres cadenas de televisión rusas por difundir mentiras.
Los jefes de gobierno también quieren acelerar las propuestas que la Comisión presentó a principios de este mes para desligar a Europa, a más tardar a finales de 2026, de toda la energía fósil (incluido el gas) proveniente de Rusia. Para ello, los países de la UE deben comprar conjuntamente gas y petróleo a proveedores más fiables. Además, se apuesta por un mayor ahorro energético e inversiones multimillonarias en fuentes de energía sostenible como la solar, eólica, biogás e hidrógeno.
Según la Comisión, para estos planes se necesitan 300 mil millones de euros del presupuesto comunitario en los próximos años. Se trata de préstamos no utilizados (225 mil millones de euros) del fondo de recuperación de la UE, la venta de derechos de emisión de CO2 (20 mil millones de euros) y otra asignación de aproximadamente 50 mil millones de euros que normalmente iría al fondo agrícola y rural y a fondos para regiones más pobres. Sobre esta financiación, los Estados miembros y el Parlamento Europeo aún no han llegado a un acuerdo.

