Las ventas de bombas de calor han disminuido este año; la industria ha instado a Bruselas a elaborar un plan de acción integral, incluyendo un respaldo financiero. En los últimos meses se ha llevado a cabo una consulta entre ciudadanos y empresas al respecto.
Los fabricantes de bombas de calor afirman haber invertido más de 7 mil millones de euros en capacidad de producción y formación de instaladores, basándose en el papel clave que se otorga a las bombas de calor en diversos planes climáticos y energéticos de la UE.
La comisaria de Energía, Kadri Simson, ha declarado en repetidas ocasiones que iniciaría un plan para bombas de calor coincidiendo con la revisión de la ley de rendimiento energético de edificios (EPBD). Destacó el papel crucial que tiene la calefacción en el consumo energético. La calefacción representa aproximadamente la mitad de toda la energía consumida.
El Consejo de Energía aprobó el miércoles la directiva EPBD. Sin embargo, la decisión de posponer el plan de acción para bombas de calor provocó una reacción decepcionada de la Asociación Europea de Bombas de Calor (EHPA). Junto con otras 23 organizaciones habían desarrollado un “acelerador de bombas de calor” para ampliar el despliegue de estas tecnologías.

