Los jefes de Estado y de gobierno de los 27 países de la UE aún no se ponen de acuerdo sobre qué puede hacer la Unión Europea contra los altos precios de la energía. Eso quedó claro al término de su cumbre en Bruselas, donde estuvieron alrededor de cinco horas discutiendo el pico en los precios de la energía.
Los líderes gubernamentales han pedido a la Comisión Europea que inicie algunas investigaciones, entre ellas sobre las posibles causas del aumento de precios, así como sobre las posibilidades de compra conjunta. El próximo martes, los ministros europeos de Energía examinarán a su vez el pico en los precios de la energía. Los líderes volverán a discutir el tema en su cumbre de diciembre.
Los jefes de Estado y gobierno solicitan a la Comisión Europea y a la autoridad financiera europea ESMA que estudien a fondo el funcionamiento de los mercados de gas y electricidad y el comercio de derechos de emisión de CO2. “Luego la Comisión debe evaluar si ciertas conductas comerciales requieren una acción regulatoria adicional”, dijeron.
Las medidas que los países de la UE puedan tomar no deben ir en detrimento de la transición hacia fuentes de energía renovables, dijo la canciller alemana Angela Merkel.
A corto plazo, los países de la UE son los que están mejor posicionados para tomar medidas que alivien la factura energética de hogares y empresas, por ejemplo a través de una reducción fiscal temporal. En eso todos estuvieron de acuerdo. En el largo plazo, hay diferencias de opinión.
Países como Alemania insisten en un buen funcionamiento del mercado, mientras que España aboga por medidas estructurales a nivel europeo para mantener el precio del gas bajo control. Se piensa en compras colectivas o reservas comunes.
El primer ministro checo Andrej Babis y su homólogo húngaro Viktor Orbán han planteado el tema de los derechos de CO2. Países como Chequia y Polonia quieren mantener abiertas sus centrales eléctricas de carbón y atribuyen la especulación y el aumento de los precios del CO2 como responsables en parte del encarecimiento de la energía. Según la Comisión, el comercio de CO2 es responsable solo por una quinta parte del aumento de precios.
“El precio subirá cada día si no se anula este plan estúpido”, dijo el primer ministro húngaro Viktor Orbán. “Por eso debemos detener o suspender el comercio de emisiones. Debemos volver a la realidad.” La Comisión Europea lo niega. Para ellos, el Pacto Verde no es parte del problema, sino la solución.
El vicepresidente Frans Timmermans dijo esta semana que el comercio de derechos de contaminación es causa solo en muy pequeña medida del aumento en los precios de la energía. No solo los jefes de Estado y de gobierno están ocupados con esto, sino que la próxima semana también los ministros de Energía de la UE.

