Los Países Bajos quieren normas obligatorias más estrictas del EU contra el desperdicio de alimentos

La directriz EU, anteriormente voluntaria, contra el desperdicio de alimentos, se convertirá en una obligación para productores y consumidores, como parte de normas más estrictas para la industria de envasado y procesamiento.

Bruselas cree que el desperdicio de alimentos en esos sectores debería reducirse en un 10 por ciento para empezar, y en un 30 por ciento en el comercio minorista, la restauración y los hogares. 

Según el Ministro de Agricultura saliente, Piet Adema, esta nueva obligación es considerablemente menor que el 50 por ciento (para el comercio minorista y el consumidor) que los Países Bajos y otros países del EU ya utilizan como objetivo. Es por eso que a los países del EU se les permitirá mantener sus propios acuerdos actuales además de la obligación del EU. 

Los Países Bajos también creen que el objetivo debería aplicarse también al sector primario, como la agricultura, la horticultura y la ganadería. La Comisión Europea no quiere eso todavía. Pero en respuesta al argumento de Adema, la Comisaria de Alimentación, Stella Kyriakides, y el Presidente español, Luis Planas, anunciaron que dentro de unos años también serán posibles objetivos para la agricultura y la horticultura. 

Según la Comisión, el desperdicio de alimentos en la agricultura, como la pérdida de cosechas, suele ser inevitable. Además, todavía no existen cifras científicamente establecidas. La Comisión Europea dice que se sabe que la mayoría de los residuos (70%) se producen en el procesamiento, el comercio minorista, la restauración y los hogares y que, por tanto, un objetivo para la agricultura tiene una importancia secundaria.

Los Países Bajos también creen que la agricultura debería informar a su propia administración sobre la pérdida de producción de alimentos. "Se trata de proteger al sector contra el traslado de residuos por parte de partes situadas más abajo en la cadena, en consonancia con el exitoso seguimiento voluntario holandés", afirma Adema.

Eurostat afirma que en los países del EU se tiran cada año alrededor de 89 millones de toneladas de alimentos (131 kilos por habitante). En los Países Bajos se tira una media de 34,3 kilos de alimentos comestibles por persona, de los cuales casi cinco kilos permanecen intactos, sin pelar ni envolver. En total, los hogares desperdician poco menos del 10 por ciento de sus compras semanales, con un valor medio de 120 euros por persona al año.