Alemania, Dinamarca, Holanda, Noruega y Suecia comunicaron oficialmente hace dos años a la Agencia Europea de Sustancias Químicas (Echa) que desean una prohibición de los “productos químicos eternos” como los PFAS…
Dinamarca está ahora estableciendo una prohibición tras el hallazgo el año pasado de residuos de estos productos químicos no biodegradables en huevos daneses, probablemente causados por alimento contaminado para pollos.
La contaminación por PFAS ha sido noticia durante meses en Dinamarca después de que el Defensor del Pueblo nacional informara a principios de este año que las autoridades apenas hicieron algo durante años para combatir la creciente contaminación. Según el Defensor, esas autoridades pueden ser consideradas corresponsables por los riesgos a la salud.
Investigaciones adicionales han demostrado que los PFAS también se acumulan en el pasto y en el ganado. En respuesta, los gestores daneses de espacios naturales y el Ministerio de Defensa rescindieron la semana pasada los contratos de arrendamiento con decenas de ganaderos por temor a ser responsabilizados.
Esto tiene grandes consecuencias para los ganaderos implicados, pues ahora no tienen acceso a esas tierras para que sus animales pastoreen. Se trata ya de miles de hectáreas.
“No asumimos ningún riesgo cuando se trata de posible contaminación por PFAS de nuestros alimentos. Por eso suspenderemos temporalmente el pastoreo de ganado en varias áreas naturales nacionales. Esto será hasta que sepamos mejor qué parte de las zonas específicas está realmente contaminada”, dijo el ministro de Medio Ambiente Magnus Heunicke. La autoridad de naturaleza está investigando ahora junto con las autoridades competentes qué debe hacerse con estas áreas.
La prohibición danesa no solo afecta a la agricultura y la industria alimentaria, sino también al procesamiento de químicos PFAS en envases y juguetes infantiles. Las sustancias PFAS se utilizan en muchos productos, entre otros para impregnar ropa de lluvia y hacerla repelente al agua.
En Holanda, el problema relacionado con la empresa química 3M en Zwijndrecht lleva varios años, con indicios cada vez mayores de que sustancias contaminantes llegan al suelo y posiblemente también al agua potable. En las provincias de Middelburg y Den Bosch, la amenaza a los recursos subterráneos ya está en la agenda.

