Catorce países de la UE quieren que se establezcan nuevas etiquetas europeas para todos los alimentos en las que se indique el origen de los ingredientes. Esto responde a la creciente demanda de los consumidores por alimentos producidos localmente y también fortalece la posición del agricultor en la cadena alimentaria.
Esta petición a la Comisión Europea fue realizada el lunes en Bruselas por Alemania y Austria, y fue apoyada por Bélgica, Bulgaria, Chipre, Finlandia, Grecia, Hungría, Italia, Malta, Portugal, Rumanía, Eslovenia y España. Los países exigen una propuesta legislativa de la Comisión Europea para una ‘etiquetado de origen’ obligatorio a nivel de toda la UE.
En la UE, las verduras y frutas frescas, los huevos sin procesar, la carne de cerdo envasada, la carne de cordero, la de cabra, las aves y la carne de vacuno envasada y sin envasar ya deben indicar su origen. En el caso del pescado y los productos pesqueros, debe indicarse el área de captura. Sin embargo, hoy en día para el consumidor es casi imposible saber de dónde provienen los ingredientes básicos de los alimentos procesados.
Varios países de la UE cuentan además con sus propias ‘obligaciones’ nacionales para el etiquetado de productos alimenticios, además de estas normas europeas vigentes. Pero hasta ahora, los Estados miembros no se han puesto de acuerdo sobre qué debe y qué no debe figurar en las etiquetas. Algunos incluso quieren incluir un ‘consejo de salud’, algo que otros no desean en absoluto.
Países Bajos se ha sumado junto con otros países al Nutriscore (originario de Francia). Italia lanzó la semana pasada su propia etiqueta porque considera que el sello francés perjudica a los productos mediterráneos con aceite de oliva.
Recientemente, en Bélgica, los ganaderos han lanzado una nueva marca para promover la carne de vacas Blauwe Belgas en la hostelería. Para poder usar esta etiqueta, el animal debe haber nacido, sido criado, sacrificado y troceado en Bélgica. Además, debe pastar al aire libre desde la primavera hasta el otoño y pasar toda su vida en el mismo rebaño.
La Organización de Consumidores de los Países Bajos aboga por normas más estrictas. Por ejemplo, todavía no es obligatorio indicar el origen de productos como la carne procesada, como la carne marinada. En los envases a veces aparece información vaga sobre el lugar donde se produce el alimento.

