Los ministros de Agricultura de la mayoría de los países de la UE consideran absolutamente insuficiente la propuesta de la Comisión para reducir a la mitad el uso de productos químicos en la agricultura en unos pocos años. Consideran que el método de cálculo (‘todos a la mitad menos’) resulta injusto para los países que ya han reducido mucho su uso o que ya utilizan muy poco.
La flexibilización ofrecida (‘media UE -35%’) tampoco ayuda a los agricultores de esos países, según dicen los ministros. Además, muchos ministros de Agricultura temen una prohibición total en “áreas vulnerables”, aunque aún no está claro cuáles serán esas áreas. También sigue sin establecerse de forma precisa qué o cómo se medirá exactamente: si será en kilos de productos químicos, o uso por hectárea, o kilos usados por producto bruto.
Casi todos los estados miembros de la UE temen una caída en la producción si se reduce a la mitad el uso de pesticidas químicos. El lunes, en el Consejo de Agricultura de la UE, pidieron una evaluación de impacto totalmente nueva. Otros países solicitaron una “actualización” de las cifras, especialmente porque en los planes de restauración de la naturaleza de junio se concretaron aún más las normas sobre nitrógeno.
El comisario europeo de Agricultura Janusz Wojciechowski mostró algo de comprensión tras la crítica. Explicó que en los estados miembros de la UE la cantidad anual de sustancia activa utilizada varía entre 9 y 0,5 kilos por hectárea. Wojciechowski considera que en las negociaciones entre Comisión, Consejos de Ministros y Parlamento Europeo se debe encontrar una solución justa.
En realidad, solo Alemania, Dinamarca y los Países Bajos apoyan completamente los actuales planes del Pacto Verde para la sostenibilidad de la agricultura. Pero la ministra interina de Agricultura, Carola Schouten, ya indicó en su reciente carta anotada al Parlamento que la limitación de productos químicos sin pérdida agrícola solo será posible si se permiten nuevas técnicas (¿crispr-cas?) y nuevos fertilizantes naturales.
“La Comisión Europea también debe atreverse a revisar su propia legislación y eliminar la distinción entre el uso de fertilizantes sintéticos y fertilizantes de alta calidad de origen recuperado”, considera Países Bajos.
La comisaria europea de Salud, Stella Kyriakides, afirma que la Comisión Europea está dispuesta a llegar a un compromiso sobre el modelo de cálculo y sobre la prohibición total en las “áreas vulnerables”. Sin embargo, la Comisión no quiere renunciar a su propuesta. El reglamento para “menos química y más bio” no se establece por los ministros de Agricultura ni por la comisión de agricultura, sino por el Consejo de Medio Ambiente y la comisión ENVI de medio ambiente.
El comisario Wojciechowski ya ha dicho que la Comisión Europea presentará a mediados del próximo año la tan esperada propuesta para nuevas técnicas de organismos modificados genéticamente en la agricultura y horticultura. Dado que muchos estados miembros de la UE (como España y Francia) han manifestado que solo quieren hablar de “menos química” si hay “suficientes alternativas para proteger cultivos disponibles”, el Consejo de Ministros probablemente vinculará esos dos expedientes a mediados del próximo año.

