En Francia existe desde hace varios años una regulación legal sobre los precios de los alimentos y acuerdos de producción, destinada a limitar el poder de los supermercados y garantizar a los agricultores un ingreso justo. Los Verdes flamencos desean introducir este enfoque también en Bélgica.
Durante la presidencia de Macron se introdujeron en 2018 las leyes Egalim. Estas leyes estipulan, entre otras cosas, que los compradores deben cubrir al menos los costos de producción del agricultor. Además, la reventa de productos agrícolas con pérdidas («precios de ganga») está sujeta en Francia a una regulación estricta para evitar guerras de precios entre supermercados.
El ministro Bourns indicó que desea estudiar las posibilidades para una regulación de este tipo. Tendrá consultas al respecto con varios interesados, incluyendo organizaciones de agricultores y supermercados. Bourns reconoció los problemas que enfrentan muchos agricultores y destacó la importancia de una remuneración justa por su trabajo.
La propuesta de Groen cuenta con amplio apoyo de diversos partidos políticos. También el partido gubernamental flamenco CD&V está abierto a ciertas ideas del modelo francés. El debate sobre precios justos para los agricultores no es nuevo en Bélgica. En los últimos años ha habido varias protestas agrícolas, en las que los agricultores expresaron su descontento por los bajos precios que reciben por sus productos.
En otros países de la UE también se aboga regularmente por acuerdos en la cadena de producción alimentaria para asegurar que los precios que los agricultores reciben por sus productos agrícolas no dependan únicamente de acuerdos entre los comerciantes de materias primas y los grandes supermercados.
La propuesta de Groen de seguir el modelo francés se considera una posible solución a estos problemas. Al establecer una regulación legal sobre precios de alimentos y acuerdos de producción, se puede intentar restablecer el equilibrio de poder en la cadena alimentaria y ofrecer a los agricultores un ingreso más justo.
En el parlamento regional de Valonia también hay voces que piden seguir el ejemplo de Francia. Los socialistas francófonos tienen listo un proyecto de ley con el que quieren dar a los agricultores más control sobre los precios que reciben por sus productos.
El PS pide una tramitación urgente para que los debates puedan comenzar después de las vacaciones de Carnaval. De todos modos, el calendario es ajustado pues el parlamento se disolverá antes de las elecciones del 9 de junio.

