Después de años de negociaciones se ha alcanzado un acuerdo para la construcción de un gasoducto submarino desde Israel hacia Europa. Turquía está descontenta con el acuerdo, ya que el gasoducto atravesaría territorio turco.
Turquía ha comenzado recientemente a perforar gas en el Mediterráneo, frente a la costa de Chipre. Ese país denuncia una violación turca de sus aguas económicas, pero Ankara afirma que se trata de aguas de la llamada república turca en Chipre. Además, Turquía asegura haber firmado el mes pasado un nuevo 'tratado marítimo' con Libia, y que el gasoducto israelí-europeo iría en contra de dicho tratado.
Esto amenaza con generar un nuevo conflicto internacional sobre el suministro energético europeo, como antes ocurrió con las protestas estadounidenses contra el gasoducto ruso Nord Stream-2 desde Rusia a través del Mar Báltico hacia Europa occidental. Ahora en el Mediterráneo está surgiendo una situación similar, si Turquía se opone a nuevos suministros de gas a países de la UE.
Grecia, Chipre e Israel firmaron la semana pasada un acuerdo sobre el gasoducto de 1900 kilómetros de longitud, de los cuales 1300 kilómetros estarán bajo el Mediterráneo. La intención es que el gas israelí sea transportado vía Chipre y Creta hacia el territorio continental griego, y finalmente también hacia Italia.
El acuerdo mueve miles de millones. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, considera este pacto un paso histórico para su país. Con este gasoducto, Europa será menos dependiente del gas ruso. La tubería debe estar lista en cinco años y abastecerá el 10 por ciento de la demanda de gas en la Unión Europea.
Se trata de gas natural del yacimiento israelí Leviatán, ubicado en el este del Mediterráneo. Antes de que comience la construcción, la Comisión Europea deberá aún estudiarlo en términos de competencia.
Con este gasoducto, la UE podrá reducir su dependencia del gas ruso. Especialmente los países de Europa Central y del Este han permanecido hasta ahora atados al gas ruso, que llega a Europa por grandes gasoductos desde Siberia. Anteriormente, Moscú cortó el gas a países de Europa Central y del Este debido a un conflicto de pagos con el vecino Ucrania sobre sus suministros. Precisamente la semana pasada Kiev y Moscú firmaron nuevos contratos al respecto.

