La mayoría de los países de la UE están de acuerdo con la solicitud belga-neerlandesa a la Comisión Europea para permitir lo antes posible el empleo de estiércol natural seco Renure en la agricultura y la horticultura. También el Comisario de Agricultura Janus Wojciechowski acogió con beneplácito la llegada de nuevos productos, pero advirtió que estos no deben conducir a un mayor suministro de nitratos que contaminen las aguas subterráneas.
En nombre de cinco países de la UE (Bélgica, Países Bajos, Hungría, Portugal y España), el ministro belga David Clarinval solicitó una revisión de las normas y directrices actuales, debido a que la guerra rusa contra Ucrania y la crisis energética han dejado claro que la UE necesita urgentemente otras y nuevas reglas para los fertilizantes.
También la Comisión Europea considera que debe crearse una respuesta europea sobre los fertilizantes. Actualmente se está ultimando en Bruselas. La Comisión tiene previsto presentar ese plan de acción el 9 de noviembre.
La propuesta Renure, previamente defendida por el eurodiputado neerlandés Jan Huitema (VVD), llega en esta crisis más o menos “en el momento adecuado”. Al menos catorce países de la UE pidieron a Wojciechowski el lunes en Luxemburgo que incluyera el nuevo estiércol seco animal en su estrategia europea. Él se lo prometió.
El jefe de agricultura europeo señaló que Renure encaja en la nueva dirección del Green Deal y en los esquemas ecológicos de la nueva política agrícola común. Los solicitantes habían destacado que el estiércol seco (animal) es más respetuoso con el medio ambiente que el uso de productos químicos.
Pero Wojciechowski no quiso respaldar públicamente esa afirmación en una rueda de prensa posterior y se mostró cauto. Solo dijo que la política agrícola ya hace mucho para reducir el daño ambiental causado por productos químicos.
Por otro lado, Wojciechowski mencionó explícitamente el límite actual de 170 kilos de estiércol animal por hectárea al año. Según se deduce de su reacción, no contempla una nueva derogación. Según él, el uso de Renure ya puede aplicarse en un 30 % de la superficie agrícola en Europa sin ninguna restricción, pero no en el 70 % de esas zonas donde el agua potable ya está contaminada o amenazada por contaminación.
Además, señaló que más del noventa por ciento del estiércol europeo ya llega a los compradores y que solo un diez por ciento estará disponible para el procesamiento Renure.

