En varios estados federados ya tuvieron lugar las primeras protestas el viernes y sábado. Agricultores alemanes bloquearon el viernes en algunas ciudades viviendas de ministros estatales y oficinas del partido de Los Verdes.
Los tres partidos gobernantes de Alemania han llegado en las últimas semanas a un acuerdo general sobre un paquete adicional de recortes, después de que anteriormente los tribunales supremos alemanes rechazaran el presupuesto plurianual. Con los recortes en el subsidio al diésel agrícola (440 millones) y la retirada de la exención del impuesto de circulación para tractoras (485 millones) se eliminarán las subvenciones favorables a los agricultores que existían desde hace años, por un valor aproximado de 900 millones de euros.
El presidente de la DBV, Joachim Rukwied, hizo un llamado al SPD, Los Verdes y la FDP a retirar los planes de recortes. De lo contrario, la agricultura no tiene futuro, afirmó. Rukwied llamó a retirar los beneficios para los agricultores “una declaración de guerra”. Recibió apoyo de comentarios críticos en diversos estados federados alemanes. También en estados donde los líderes regionales y ministros de los tres partidos gobernantes en Berlín están en el poder, se refleja descontento.
El ministro de Agricultura Cem Özdemir (Los Verdes) expresó su descontento con la nueva propuesta de cobertura del ministro de Finanzas Oscar Lindner (FDP). Muchos agricultores alemanes consideran los recortes como una promesa incumplida. Anteriormente, el ministerio de Agricultura recibió poco apoyo en el gabinete tripartito para la modernización de la agricultura y ganadería, como propuso la Comisión Borchert.
Aunque el modelo de recortes está finalizado, las negociaciones definitivas no podrán tener lugar hasta enero. La reunión necesaria de la Comisión de Presupuesto en el Bundestag está programada para el 18 de enero. En ese caso, la aprobación final del presupuesto, que también debe ser ratificada por el Consejo Federal, podría prolongarse hasta febrero.

