La semana pasada, la oposición CDU/CSU afirmó estar dispuesta a dialogar con el SPD sobre una reforma del llamado freno de la deuda. Esta regla antiinflacionaria fue el gran obstáculo que provocó el despido del ministro de Finanzas del FDP, Christian Lindner. El líder opositor de la CDU, Merz, dejó claro que no permitiría que una coalición en minoría de SPD y Los Verdes "siga gobernando".
Sin embargo, el primer acercamiento cauteloso entre SPD y CDU/CSU no se aplica a la tramitación de las leyes agrícolas del ministro del BMEL, Cem Özdemir (Los Verdes). Esto incluye, entre otros, la ley de estiércol que lleva cuatro años en preparación, la ampliación de las normas de bienestar animal y una posible subvención estatal para la modernización de los establos. También se pospone la revisión de los contratos del precio de la leche.
Respecto a algunas leyes económicas y sociales importantes, Merz ha expresado que antes de las elecciones quiere cerrar un acuerdo con el SPD. Esto se refiere a la continuación del "Deutschlandticket" (un abono nacional de autobús y tren que cuesta algunos decenas de euros al mes), el aumento de las prestaciones sociales y la ampliación de la ayuda militar a Ucrania.
Además, parece que CDU/CSU no bloqueará el impulso económico que Scholz está preparando junto con varias figuras industriales de primer nivel. El ministro de Economía, Robert Habeck (candidato líder de Los Verdes), también presentó recientemente su propio plan de recuperación económica.
El líder opositor Merz declaró de manera clara la semana pasada que CDU/CSU bajo ninguna circunstancia colaborará con la AfD de extrema derecha, ni siquiera si esta se convirtiera en el partido mayoritario. En recientes elecciones estatales en el este de Alemania, la AfD salió como la fuerza más votada. Merz espera convertirse en el nuevo canciller federal.
Pero debido a la compleja (recientemente modificada) ley electoral alemana, no se puede predecir la composición del Bundestag después del 23 de febrero, y con ello tampoco una posible coalición gubernamental ni la política agrícola alemana futura. Según encuestas recientes, la CDU/CSU obtiene aproximadamente entre el 25 y el 30 por ciento de los votos, y el SPD entre el 15 y el 20 por ciento, aunque estas cifras varían considerablemente según el estado federado. Por eso, una coalición de tres partidos podría estar nuevamente sobre la mesa.

