Después de Alemania y los Países Bajos, ahora Francia también ha suspendido temporalmente la exportación de armas a Turquía. No se trata de una prohibición total, sino únicamente de los tipos de armas que pueden ser utilizadas en la invasión turca contra los kurdos en el norte de Siria.
El lunes se decidirá si la UE y la OTAN harán lo mismo. Todos los ministros de Asuntos Exteriores de los estados miembros de la UE están consultando sobre la posición de la Unión Europea en este asunto.
Francia ha advertido a Ankara que la ofensiva en Siria pone en peligro la seguridad de Europa. La Liga Árabe ha pedido que se ponga fin a la agresión y la retirada inmediata e incondicional de Turquía de todos los territorios sirios.
El ejército de Turquía lleva desde el miércoles realizando una gran operación en Siria, en la que ya habrían muerto cientos de combatientes kurdos. También circulan imágenes de masacres junto a la autopista y bombardeos sobre barrios residenciales.
El presidente turco Erdogan quiere establecer en el norte de Siria una "zona segura". Esa zona limita con el territorio kurdo en el norte de Irak y en el sureste de Turquía, y está en parte en manos de una coalición liderada por kurdos. Erdogan considera a ese grupo kurdo como una extensión del PKK, que es considerado una organización terrorista por varios países.
Los kurdos en el norte de Siria han apoyado en los últimos años con éxito a las tropas estadounidenses y a unidades de la OTAN en la lucha contra los yihadistas del califato del ISIS. Los kurdos custodian ahora varias prisiones donde están detenidos combatientes del Estado Islámico (EI). Se teme que el ataque turco a los kurdos provoque la fuga o liberación de estos combatientes del EI.
Debido a la violencia, desde el miércoles cien mil personas han huido en el norte de Siria. Muchos se dirigen hacia el sur.
La comunidad internacional ha condenado la acción turca. En respuesta, Erdogan amenaza con dejar de acoger a los millones de refugiados sirios que han llegado a Turquía en los últimos años y que quieren continuar hacia Europa.
En varias ciudades europeas, miles de kurdos salieron a las calles el sábado para protestar contra la invasión turca de las zonas kurdas.

