La policía polaca ha detenido a un hombre sospechoso de haber incendiado un gran supermercado. El incendio tuvo lugar a principios de este año y causó daños considerables. Según las autoridades polacas, el sospechoso ha confesado que actuó por orden del servicio secreto ruso. El hombre habría recibido una suma de dinero a cambio de llevar a cabo esta acción.
En Alemania se provocó un incendio en un edificio técnico que forma parte de la red de cables de los ferrocarriles. Esto ha provocado la paralización total del tráfico ferroviario en la vía más transitada del oeste del país (entre Duisburgo y Düsseldorf). La avería también ha causado grandes retrasos y cancelaciones de trenes en todo el país.
La policía alemana considera el incendio como una acción de sabotaje dirigida. El lugar y la naturaleza del incidente indican que fue intencionadamente dirigido a perturbar una conexión de transporte vital. En casos anteriores, se detectó también un enfoque coordinado en incidentes similares, lo que refuerza la sospecha de intencionalidad.
El sabotaje en la red ferroviaria alemana muestra una gran similitud con incendios anteriores en Francia. Hace un año, en tres de las líneas férreas más transitadas de ese país se incendiaron simultáneamente armarios de cables. En ese momento, el tráfico ferroviario también se detuvo abruptamente y se ocasionaron importantes perjuicios sociales y económicos.
A principios de este año se reportó un incidente similar en Países Bajos. En el trayecto entre Schiphol y Ámsterdam se incendió una canaleta de cables junto a la vía ferroviaria, lo que también provocó la suspensión del tráfico de trenes. En todos los casos se trata de incendios provocados en ubicaciones estratégicas de la red, lo que apunta a un conocimiento previo de los puntos vulnerables de la infraestructura.
Aunque los sospechosos y las circunstancias varían según el país, el patrón de sabotaje sugiere una posible estrategia coordinada. Las ubicaciones y métodos son siempre similares: instalaciones técnicas a lo largo de trayectos concurridos son incendiadas, dificultando la comunicación y el control del tráfico ferroviario.
El sospechoso detenido en Polonia está vinculado a una campaña rusa de sabotaje más amplia. Según una de las fuentes, este incendio es parte de un patrón más grande de operaciones secretas destinadas a causar inestabilidad dentro de la UE. Los servicios implicados anticipan nuevos intentos de sabotaje en otras ubicaciones estratégicas.
Las autoridades polacas y alemanas están colaborando ahora con otros países europeos para investigar el vínculo entre los incidentes. Se está incrementando la seguridad en puntos vulnerables de la infraestructura, mientras los servicios secretos intentan determinar el alcance y la coordinación de las posibles redes detrás de estas acciones.

