Los partidos han alcanzado compromisos en diversos ámbitos políticos y se presentan como un gobierno estable y proeuropeo. El lunes se presentará en Viena el nuevo equipo ministerial.
En una ronda anterior de negociaciones, los tres partidos no lograron ponerse de acuerdo sobre cuestiones cruciales, como reformas económicas y política migratoria. Esta vez sí lo consiguieron, en parte gracias a concesiones en materia fiscal y social.
Un elemento importante del acuerdo de coalición es la conservación de la política agrícola actual. Los partidos acordaron que las medidas de apoyo a los agricultores permanecerán en gran medida intactas. Esto significa que las subvenciones agrícolas austríacas y la política ambiental cambiarán poco. Norbert Totschnig, del ÖVP, continuará como ministro de Agricultura
En materia de política climática, la nueva coalición tiene la ambición de mantener a Austria alineada con los objetivos climáticos europeos. Se fortalecerá el apoyo a las energías renovables y se ampliarán las subvenciones para la agricultura sostenible. Aunque el SPÖ y NEOS querían medidas más estrictas, el ÖVP se aseguró de que el impacto en la industria y la agricultura sea limitado.
En lo económico, se hace hincapié en un enfoque moderado de las reformas. Los partidos de la coalición quieren implementar reducciones fiscales para la clase media y las pequeñas empresas, mientras también apuestan por inversiones en digitalización e innovación. El ÖVP insistió en mantener la disciplina presupuestaria, mientras que el SPÖ logró garantías para la seguridad social y los salarios mínimos.
La admisión de solicitantes de asilo fue uno de los temas más controvertidos. Los partidos acordaron reforzar el control en las fronteras y aumentar los requisitos de integración para los recién llegados.
Aunque los partidos difieren en ideología, se presentan como un equipo gubernamental pragmático y estable. Quieren mantener una línea proeuropea y fortalecer la cooperación con países vecinos. El FPÖ ha criticado duramente la formación de la coalición, calificándola de intento de ignorar los resultados electorales. Sin embargo, el nuevo gobierno espera garantizar la estabilidad y guiar a Austria a través de los desafíos económicos y sociales.

