El gobierno de coalición de centroizquierda de Letonia ha caído tras una crisis política por dos drones ucranianos que a principios de este mes no llegaron a Rusia sino a Letonia. En los próximos días se discutirá un intento de reconciliación o la convocatoria de elecciones anticipadas.
La primera ministra letona Evika Silina dijo que dimitió debido a la forma en que su gobierno manejó la cuestión de los drones ucranianos que aterrizaron en territorio letón la semana pasada. Ella había destituido al ministro de Defensa Andris Spruds (del progresista Partido Progresista) porque no desplegó lo suficientemente rápido la defensa aérea contra drones.
Motivación política
Los Progresistas consideraron el despido como políticamente motivado y se retiraron rápida y rotundamente, haciendo que Silina y su partido centro-derechista Nueva Unidad perdieran la mayoría parlamentaria, apenas unos meses antes de las elecciones generales previstas para octubre.
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"Renuncio, pero no me rindo", dijo Silina, indicando que desea seguir jugando un papel activo en la política letona, a pesar de la repentina caída de su gobierno.
Incertidumbre
Se espera que el presidente letón Edgars Rinkevics consulte con todos los partidos parlamentarios el viernes. Durante estas conversaciones se decidirá si se puede formar una nueva coalición o si la república báltica se encamina hacia elecciones anticipadas, antes de las ya planeadas para octubre.
La caída ocurre en un momento especialmente delicado para Letonia. Con las elecciones de octubre en el horizonte, la dimisión deja al país en un período de incertidumbre política que podría afectar decisiones importantes sobre gastos en defensa y compromisos con la OTAN, prioridades que se han vuelto aún más urgentes debido a la guerra continua en el vecino Ucrania.
División
Los analistas afirman que los incidentes con los drones, aunque limitados en alcance, expusieron profundas grietas dentro de la coalición sobre la política de seguridad y la rendición de cuentas de los ministros.
Para Silina, la dimisión representa un revés considerable, aunque sus palabras de despedida sugieren que se está preparando para un regreso cuando los letones vayan a las urnas más adelante este año.

