Francia ha detenido dos barcos pesqueros británicos en el Canal y ha inmovilizado uno en Le Havre. El capitán inglés se arriesga a un procedimiento judicial y es posible que su pesca sea confiscada.
Los pescadores ingleses supuestamente no cuentan con permisos franceses. Además, Francia amenaza con imponer más sanciones contra el Reino Unido porque no permite a los pescadores franceses faenar en aguas británicas tras el Brexit.
Por ejemplo, Francia podría aumentar los controles fronterizos para productos británicos que se transportan hacia y desde el Reino Unido a través del Túnel del Canal. Esto podría causar enormes retrasos y problemas de suministro. También se podrían prohibir los barcos pesqueros británicos en puertos franceses. Más adelante esta semana, Francia presentará una lista completa de posibles medidas punitivas.
Los franceses están descontentos porque el Reino Unido concede pocos permisos que autorizan a los pescadores franceses a faenar en aguas británicas. El acuerdo del Brexit establece que los pescadores europeos pueden pescar en ciertas aguas británicas, siempre que demuestren que anteriormente ya trabajaban allí.
Sin embargo, franceses y británicos discuten sobre la cantidad y el tipo de pruebas que los pescadores deben presentar. En la isla de Jersey, en mayo, incluso se produjo un enfrentamiento directo entre pescadores franceses y la autoridad local británica después de que esta última negara permisos a decenas de pescadores franceses.
El ministro británico del Brexit, David Frost, calificó las amenazas francesas de “muy decepcionantes”. Una portavoz del gobierno británico llegó a calificarlas de ilegales: “Las medidas parecen no estar en línea con el acuerdo comercial ni con la legislación internacional. Si se aplican, responderemos adecuadamente.”

