En Alemania, en muchas regiones vuelve a haber una sequía extrema. Según datos del Helmholtz-Zentrum für Umweltforschung, grandes partes del país aparecen en rojo en el mapa de sequía. En la capa superior del suelo, en muchos lugares apenas queda humedad. También las capas de suelo más profundas sufren déficit. Especialmente en el sur y este la situación es grave.
Los agricultores alemanes están muy preocupados. Tienen dificultades para regar suficientemente sus cultivos y temen pérdidas en la producción. En Baviera, mediciones demuestran que la mayoría de los suelos están demasiado secos para permitir un buen crecimiento de las plantas. Las consecuencias se harán evidentes en la temporada de cosecha.
No solo la agricultura está sufriendo por la sequía; también aumenta el riesgo de incendios forestales. En muchas partes de Europa, las áreas naturales están completamente secas. En Alemania, esto afecta especialmente a zonas con suelos arenosos y bosques de coníferas, que son muy propensos a incendiarse ante sequías prolongadas.
Las consecuencias también se notan en la navegación fluvial. Expertos advierten que los bajos niveles de agua en ríos como el Rin y el Elba pueden dificultar el transporte de mercancías. A veces, los barcos fluviales deben cargar menos o elegir rutas alternativas.
Para la producción de frutas, las perspectivas son preocupantes. Manzanas, peras y fresas requieren mucha agua durante su fase de crecimiento. Según los investigadores, se corren riesgos de pérdidas en la producción si la sequía continúa. Especialmente en regiones donde el riego es complicado, la producción estará bajo presión.
También la viticultura se ve afectada. La falta de agua impide que las uvas maduren adecuadamente, lo que influye en la calidad del vino. Algunos viticultores temen que parte de la cosecha se pierda.

