La empresa cárnica se ha comprometido en sus propios planes de política a reducir sus propias emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% para 2030, y quiere proyectar una imagen respetuosa con el clima. “Nuestras ambiciones climáticas son una herramienta central para consolidar nuestra posición como una de las principales empresas alimentarias en Europa”, dijo en su momento Jais Valeur, director de Danish Crown.
La acusación por engañar a los consumidores lleva años, y el uso del controvertido término ‘carne de cerdo controlada climáticamente’ fue eliminado de los folletos y etiquetas en 2021. El tribunal prohibió ese término, pero aceptó que Danish Crown puede afirmar que la carne de cerdo danesa es ‘más respetuosa con el clima de lo que piensas’.
Según el juez, el ‘control climático’ de Danish Crown no estaba fundamentado en ninguna investigación, y las agencias de publicidad no pueden ampararse en la libertad de expresión para afirmar cualquier cosa sin base.
“El caso es de principio y el fallo subraya la necesidad de reglas más claras sobre cómo las empresas pueden comunicar sus medidas para producir alimentos con una menor huella climática”, dijo Flemming Nør-Pedersen, director del Consejo Danés de Agricultura y Alimentación, a Ingredients.Network.
Dinamarca es reconocida mundialmente por su producción y procesamiento de carne de cerdo, cuya producción casi se ha duplicado en los últimos 30 años gracias a un alto grado de especialización y continuidad. El sector agrícola contribuye con el 22% a la exportación total danesa, informa el Consejo Danés de Agricultura y Alimentación.

