Según el ministro de Relaciones Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard, México y EE.UU. buscan un acuerdo en enero que aclare esta situación.
El año pasado México decidió prohibir la importación tanto de maíz genéticamente modificado como de glifosato a partir de 2024. Estados Unidos considera que esto contraviene el acuerdo comercial USMCA con México y Canadá.
Con un volumen de importación de aproximadamente 17 millones de toneladas anuales, México es uno de los mayores compradores de maíz de EE.UU.
El secretario de Agricultura de Estados Unidos, Tom Vilsack, afirmó que Estados Unidos está dispuesto, de ser necesario, a emprender acciones legales contra México si el país no está dispuesto a revisar su decisión sobre la importación de maíz modificado genéticamente. Advirtió a México que tal acción podría provocar una escalada en las disputas comerciales entre ambos países.
Vilsack también mencionó que Estados Unidos está dispuesto a negociar una solución. Según medios estadounidenses, México estaría dispuesto a posponer la vigencia de la prohibición por un año y a indemnizar parcialmente a los agricultores estadounidenses.
La prohibición a la importación de maíz modificado genéticamente tendrá grandes consecuencias en el sector agrícola de Estados Unidos. Los agricultores estadounidenses dependen en gran medida de la exportación a México para sus ventas.
Estados Unidos ha presionado para que se revise la decisión mexicana. Se espera que la delegación negociadora mexicana regrese a Washington en enero.

