Los Estados Unidos asignarán un lugar mucho más destacado al clima y la protección ambiental en su política comercial internacional. En el comercio mundial, EE.UU. quiere "transformar la carrera hacia el fondo en una carrera hacia la cima", dijo la nueva representante comercial estadounidense, Katherine Tai.
Mencionó que la agricultura y el comercio son clave para cualquier acuerdo de libre comercio, y enfatizó que EE.UU. puede ser un ejemplo global de agricultura sostenible. “Nuestros agricultores pueden liderar al mundo con métodos innovadores para la conservación del carbono”, declaró.
La representante comercial del gobierno Biden criticó el acuerdo comercial USMCA firmado bajo la presidencia de Trump con Canadá y México, y afirmó que dicho acuerdo no llega lo suficientemente lejos para incluir los costos de la contaminación ambiental a través del comercio.
La omisión más destacada en ese acuerdo comercial es no reconocer explícitamente el cambio climático, una omisión que sugirió no se repetirá en el futuro. En la Unión Europea también se escuchan críticas similares hacia el acuerdo comercial Mercosur entre Europa y Sudamérica.
El secretario de Agricultura de Estados Unidos, Tom Vilsack, presentó recientemente planes para que la captura de carbono se convierta en una práctica agrícola común para la conservación de la naturaleza. Próximamente, Vilsack viajará a Bruselas. En la Unión Europea, también hay un creciente número de voces que piden que la agricultura juegue un papel más importante en las políticas climáticas y ambientales.
Recientemente, la UE y EE.UU. suspendieron su disputa comercial en la OMC sobre los subsidios a Airbus, y se destaca que ambos bloques comerciales desean colaborar de manera mucho más estrecha.

