El alboroto polaco por las importaciones de cereales es principalmente un error suyo

La agricultura polaca y los comerciantes de cereales polacos culpan en gran medida del revuelo por la afluencia de exportaciones de cereales ucranianos a seguir consejos gubernamentales equivocados y a sus propios errores. Ésta es una de las conclusiones de un estudio del Tribunal de Cuentas polaco presentado la semana pasada. 

Su informe dice que el ex ministro de Agricultura, Henryk Kowalczyk, fue despedido con razón por esta cuestión. Todo este asunto también se considera una de las principales causas de la derrota del partido gobernante PiS en las urnas.

Cuando la Unión Europea decidió el año pasado levantar los aranceles y cuotas de importación sobre la mayoría de los productos agrícolas ucranianos, los agricultores de los cinco países vecinos del EU temieron ser expulsados del mercado. Para apoyar a los ucranianos en su lucha contra la invasión rusa, el país también recibió miles de millones de dólares de Bruselas.

El entonces ministro polaco de Agricultura, Kowalczyk, aconsejó a la agricultura polaca que no entrara en competencia y que no vendiera su cosecha de cereales a precios de dumping, sino que la almacenara. El informe del Tribunal de Cuentas polaco afirma ahora que ese asesoramiento no se basó en ningún estudio de mercado y que sus consecuencias económicas no se habían calculado.

Los bloqueos fronterizos de los transportes de mercancías ucranianos iniciados por Polonia fueron copiados en algunos otros países vecinos (Hungría, Eslovaquia), pero la Unión Europea no estaba dispuesta a levantar la exención de derechos y cuotas de importación. Además, en Europa sólo había una reserva limitada de crisis para las grandes reservas de cereales polacas no vendidas.

Además, la investigación del Tribunal de Cuentas polaco confirma ahora que fueron principalmente los comerciantes de cereales polacos los que "se llenaron los bolsillos" con la compra de cereales ucranianos baratos "subvencionados por el EU".

Seis empresas compraron más de una cuarta parte de las importaciones de cereales de Ucrania. A principios de este año ya se había aclarado este asunto, pero el gobierno del PiS, todavía en el poder, se negó a ser abierto al respecto.