En Estiria y Carintia, las tormentas causaron inundaciones y aludes de barro, dejando muchos campos y huertos bajo el agua. Particularmente la producción de vino y frutas en estas regiones ha sufrido grandes daños. Los agricultores reportan viñedos y árboles frutales destruidos, con gran parte de la cosecha de este año perdida.
Además, las inundaciones también dañaron infraestructuras como carreteras y sistemas de riego, dificultando las labores de recuperación.
En Alta Austria, las consecuencias de las granizadas también son graves. Los granizos, algunos del tamaño de pelotas de tenis, han destruido cultivos por completo. Los campos de maíz, patatas y cereales han sido fuertemente afectados, y los agricultores temen una pérdida total de la cosecha. El impacto financiero es enorme, con daños que alcanzan millones de euros.
Vorarlberg, otra región muy afectada, enfrenta daños significativos tanto en cultivos como en ganadería. Allí numerosos pastizales y campos están cubiertos por granizo y agua de lluvia, lo que genera problemas para alimentar al ganado. Los agricultores están trabajando para limpiar los destrozos, pero los daños a sus empresas y el impacto a largo plazo en sus ingresos son preocupantes.
El norte de Italia, especialmente las regiones de Tirol del Sur y Trentino, también ha sufrido grandes pérdidas debido a las recientes tormentas. Las granizadas dañaron gravemente los huertos y viñedos, poniendo aún más presión sobre un sector agrícola ya vulnerable en estas áreas. Los pedriscos golpearon los frutos de los árboles y deterioraron los viñedos hasta el punto que la recuperación tomará meses o incluso años. El impacto económico para los agricultores locales es considerable, con pérdidas que se cuentan por millones.
Estos recientes eventos meteorológicos extremos subrayan la vulnerabilidad de la agricultura frente al cambio climático y condiciones climáticas extremas. Los agricultores en las zonas afectadas hacen un llamado a mayor apoyo gubernamental para reparar los daños y encontrar soluciones sostenibles que protejan sus negocios contra este tipo de desastres.
El Fondo Austriaco de Seguro contra Granizo ya ha sido activado para cubrir parte de los daños, pero la magnitud de las pérdidas podría requerir medidas y apoyos adicionales.

