Antes de que esta ley de recortes pueda entrar en vigor, el presupuesto ajustado debe ser aprobado primero por el Bundesrat federal. Esta cámara federal de gobiernos estatales ha postergado su decisión hasta el 22 de marzo. La coalición alemana no necesita su aprobación, pero los estados pueden presentar una apelación ante la comisión de conciliación.
El grupo parlamentario alemán CDU/CSU ha presentado ya una nueva estrategia agrícola que no solo enfatiza su imagen favorable a los agricultores, sino que también deja abierta la posibilidad de introducir un impuesto a la carne. La CDU habla de un “paquete de fortalecimiento para la agricultura” que señala una ‘reestructuración en la política agrícola’. El énfasis está en la sostenibilidad y la viabilidad futura del sector agrícola.
Al mismo tiempo, la CDU mantiene la puerta abierta a un nuevo impuesto a la carne, una propuesta que desde hace más de dos años es objeto de un acalorado debate político. Este impuesto surge de un escenario futuro agrícola planteado por una comisión especializada encabezada por el exministro Jochen Borchert.
En la campaña electoral previa a la formación de la actual coalición de centroizquierda, los partidos no pudieron ponerse de acuerdo sobre este punto. El ministro de Los Verdes, Cem Özdemir, ya está de acuerdo con las fuentes de financiación propuestas por la comisión Borchert: un aumento del IVA en todos los alimentos, o un incremento general de impuestos, o un impuesto adicional de aproximadamente cuarenta céntimos por kilo de carne.
El grupo parlamentario SPD también se inclina ahora hacia un mayor apoyo estatal para posibilitar la transición agrícola, aunque una parte del grupo liberal FDP sigue oponiéndose a los precios más altos de los alimentos por considerar que impulsarían la inflación. La CDU/CSU ahora da la impresión de que se puede dialogar con ellos al respecto. La dirección del partido indica que su plan y su financiación ‘son parte de su estrategia orientada a una futura participación en el gobierno’.
Aunque la oposición CDU/CSU aún no se compromete completamente, su nota estratégica abre el camino a una forma de financiación al estilo Borchert. Gracias a la ‘posición intermedia’ elegida ahora por la CDU/CSU (entre SPD/Verdes y FDP) puede surgir ahora un mayor consenso al respecto.

