La ministra alemana de Agricultura, Julia Klöckner (CDU), presentó tres propuestas de financiación para una transformación multimillonaria de la ganadería alemana. Esto podría pagarse aumentando el precio por kilo de carne en unos cuarenta céntimos, incrementando considerablemente el IVA sobre productos animales o mediante una subida general de impuestos.
Para mejorar el bienestar animal en la ganadería y agricultura alemana durante los próximos diez años se necesitan casi diez mil millones de euros, según cálculos. La propuesta de Klöckner no solo incluye adaptaciones a establos, camas y corrales para pollos, sino también mayor protección ambiental y biodiversidad.
Un aumento del IVA desde el actual siete por ciento al tipo estándar del 19 por ciento es básicamente factible. Según Klöckner, este método es “preferible” debido a sus bajos costes administrativos. “La sociedad quiere mayor bienestar animal, eso no es gratis”, afirma Klöckner. “Sin directrices del gobierno no será posible.”
Ahora quiere dialogar con los demás partidos sobre cuáles propuestas implementar y de qué manera. Indicó que ya no es cuestión de si habrá un impuesto sobre la carne, sino de cómo. Tampoco señaló cuándo.
Corresponde ahora a la política alemana elegir entre las tres formas de pago. Si el Bundestag quisiese decidir antes de las elecciones de este otoño, el proyecto de ley debería ser tratado a más tardar en junio (antes del receso parlamentario).
La reforma agrícola es un “tema candente” en la política alemana, no solo entre CDU, SPD, FDP y Los Verdes, sino también entre organismos gubernamentales a nivel nacional y en los estados federados.
Cada uno de los tres métodos de pago presentados por Klöckner tiene ventajas y desventajas, como se evidenció ayer por la tarde durante la presentación del tan esperado estudio de viabilidad. Por ejemplo, el impuesto por kilo de carne probablemente tiene mayor impacto en el comportamiento de compra de los consumidores, mientras que un aumento general de impuestos afecta a todos los alemanes.
Según el estudio presentado, una subida del IVA podría generar hasta 6.300 millones de euros anuales. Un impuesto de 47 céntimos por kilo de carne y dos céntimos por kilo de leche recaudaría 4.200 millones de euros.
Klöckner describió el estudio como “viento a favor” para aumentar el bienestar animal. Ahora, según ella, se requiere un “amplio consenso político”. La Federación Alemana de Agricultores (DBV) en una primera reacción exige una implementación “rápida” y completa de las propuestas.
Sobre todo, es necesaria una asignación a largo plazo. “El dinero debe ir definitivamente donde hay más bienestar animal, es decir, al agricultor”, explica la DBV. En el estudio de viabilidad, los abogados señalan que no está permitido asignar directamente los ingresos fiscales (“impuesto a la carne uno a uno para los agricultores”).

