Este llamado casi unánime sigue a una decisión anterior del parlamento para incluir a la Guardia Revolucionaria Iraní en la lista de organizaciones terroristas. El llamado cuenta con el apoyo tanto de los partidos gobernantes VVD, D66, CDA y ChristenUnie, como de los partidos de oposición de izquierda y derecha PvdA, SP, GroenLinks, Denk, JA21 y SGP.
Los partidos consideran que Países Bajos debe presentar en la UE la propuesta para incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas. También abogan por sanciones contra funcionarios iraníes específicos y sus familiares cercanos, como se hizo anteriormente con poderosos rusos.
Los partidos también piden una mejor aplicación de las sanciones, por ejemplo mejorando el intercambio de información y castigando a los países que ayuden a iraníes a evadir sanciones.
Los servicios de seguridad deberían informar mejor a las empresas "para que un empresario también pueda saber si una empresa en Dubái es en realidad una empresa iraní que evade las sanciones". Además, los iraníes en Europa deben estar mejor protegidos contra amenazas e intimidaciones por parte del gobierno iraní.

